18 de enero de 2026
Definitivamente, hemos de apreciar los diversos tecnicismos jurídicos que rigen dentro de nuestro entorno sistémico y, en tal efecto, se propone un recorrido por el tipo legal denominado “administración en provecho propio”, que se encuentra vinculado a la Ley N° 2523/04 “Que previene, tipifica y sanciona el enriquecimiento ilícito en la función pública y el tráfico de influencias”.


La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia anuló el fallo del Tribunal de Apelaciones de Alto Paraná, que había confirmado el sobreseimiento del exsenador liberal Carlos Portillo en una causa por supuesto tráfico de influencias. Un nuevo tribunal deberá ahora analizar la apelación presentada por el Ministerio Público.

Para este martes estaba previsto el inicio del juicio oral, con relación a la pena, para el exsecretario del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) Raúl Fernández Lippmann y el abogado Carmelo Caballero, declarados como culpables de tráfico de influencias en el primer juicio del caso “audios filtrados”. Sin embargo, las defensas apelaron la convocatoria alegando que existen recursos pendientes de resolución en la Corte Suprema de Justicia.
En su translación fiel del latín, quid pro quo significa “algo a cambio de algo que se recibe a cambio de otra cosa”. Nunca tres palabras de origen latino son tan apropiadas en nuestro medio, en particular en la esfera política sin descartar en la del Ministerio Público y Judicial y en el privado. Sobrados casos y ejemplos los hay y muchos.

QUITO. Un exdiputado de Ecuador fue condenado a 13 años de prisión por intentar manipular el sistema de judicial para obtener sentencias favorables. La acción se desprende del operativo “Metástasis”, descrito por la fiscal general Diana Salazar.