28 de abril de 2026

La posición financiera de Paraguay en los mercados internacionales se ha fortalecido tras la obtención del grado de inversión por parte de Standard & Poor’s Global Ratings en noviembre de 2025, que se suma al alcanzado con Moody’s Investors Service en julio de 2024. A partir de este nuevo escenario, el acceso al financiamiento externo mejora en términos de costos y condiciones, aunque también expone en mayor medida a la economía a los ciclos financieros internacionales y a episodios de volatilidad cambiaria.


Con 24 proyectos aprobados y nuevos empleos que van a ser generados, el sector maquilador informó sobre su mayor expansión. El jefe del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, destaca al respecto el rol de este ramo para diversificar la economía y fomentar inversiones en zonas con mayor necesidad de empleo.

Las stablecoins son activos digitales diseñados para mantener un valor estable, generalmente vinculado a monedas como el dólar estadounidense. Hoy el mercado global de stablecoins supera US$ 150.000 millones en capitalización, lo que evidencia su creciente relevancia dentro del sistema financiero digital. En el ámbito de las remesas, su adopción responde principalmente a dos ventajas: menores costos de transacción y mayor velocidad en las transferencias internacionales, conforme con un reciente informe del BID. Sin embargo, su expansión también abre interrogantes regulatorios y riesgos macroeconómicos.

El presidente de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), Juan Carlos Pettengill, mencionó esta semana que la reducción de aranceles en el marco del acuerdo Unión Europea (UE) – Mercosur permitirá a Paraguay mejorar su competitividad y ampliar sus exportaciones de carne al mercado europeo en los próximos años. La reducción de aranceles y el cumplimiento de requisitos socioambientales marcan el nuevo escenario para la carne paraguaya en Europa.
En el lenguaje cotidiano, el riesgo suele confundirse con el evento dañino mismo. Se habla del riesgo como si fuera el accidente, el incendio o la pérdida, cuando en realidad, desde una perspectiva técnica, el riesgo es algo anterior y distinto: es la posibilidad de que ese evento ocurra. Esta distinción, aparentemente sutil, es fundamental para comprender no solo los límites del riesgo, sino también los patrones que gobiernan su comportamiento.