2 de enero de 2026

Familias enteras de vendedores del típico pirí, provenientes de Areguá, llegaron al comenzar la noche ayer a la “Capital espiritual de la República” para probar suerte al amparo de la Virgen de los Milagros de Caacupé. En algunos casos esta actividad ya es toda una tradición familiar. La mayoría se coloca en la explanada de la Basílica menor, mientras otros recorren las calles adyacentes al sitio de oración.