13 de enero de 2026

Rechazando el plan de reforma de Caja Fiscal, docentes exigen que el Estado aporte más para su jubilación. El ministro del MEF les respondió que si quieren un mayor aporte estatal, como el sector patronal en el sistema de IPS, que a ellos también se les exija más, como a los trabajadores privados –con más años de edad y aporte obrero–. “No podemos escoger los parámetros del IPS que nos convienen para no hacer ningún esfuerzo”, dijo.

La población paraguaya está envejeciendo y la expectativa de vida aumenta. Para 2050, un hombre que se jubile a los 60 años vivirá en promedio 22,6 años más, y una mujer, 25,5 años más, lo que implica cuatro a cinco años extra de pago de beneficios respecto a 2020. Este cambio, junto con un número creciente de beneficiarios –que pasaría de 81.626 en el año 2024 a 879.657 en el 2100–, genera una presión sin precedentes sobre el sistema.

Gremios de docentes rechazaron esta tarde en una plenaria, la posibilidad de que se cambie la edad mínima jubilatoria para el sector, ante la urgencia de una reforma para sostener la deficitaria caja fiscal. Aseguran que si se plantea alguna propuesta sin considerar sus reclamos, tomarán medidas de fuerza.

Más de mil cien jubilados se encuentran afectadas por esta situación, por la cual vienen reclamando desde el año 2017. Solicitan el 0,50 por ciento sobre sus haberes jubilatorios, beneficio que está establecido dentro del contrato colectivo y homologado por leyes.

El sistema jubilatorio del Instituto de Previsión Social (IPS) de Paraguay se basa en un esquema de capitalización colectiva con beneficios definidos, lo que implica que los aportes de los trabajadores, empleadores y del Estado no se acumulan en cuentas individuales, sino en un fondo común destinado a financiar las jubilaciones y pensiones.
Han salido a luz los resultados preliminares del último Estudio del Cálculo Actuarial del Instituto de Previsión Social con estimaciones que, aunque desafortunadamente esperables, deben encender las máximas alarmas en toda la sociedad, desde los gobernantes y la clase política hasta el último trabajador. Si no se corrigen las tendencias en el corto plazo, siendo optimistas, antes de mitad de siglo, dentro de 25 años a lo sumo, las reservas del Fondo de Jubilaciones y Pensiones estarán completamente agotadas. Si no se toman medidas drásticas y urgentes, los plazos se acortarán aún más. Dejar todo como está sería no solo una tremenda irresponsabilidad, sino una estafa para los que hoy están aportando sin garantías de una futura jubilación.