25 de enero de 2026

Con posibles postulaciones como la del “Princi de la Chaca”, Elías Mosqueira, el movimiento Honor Colorado (HC) sigue intentando burlarse de la ciudadanía con candidaturas mediáticas que únicamente han culminado en causas judiciales y presuntos millonarios desfalcos al erario. Los casos más palpables son los del exintendente de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez y el del exgobernador de Central, Hugo Javier González, el “Nº 2”.

Ayer, el exgobernador cartista de Central, Hugo Javier González Alegre, abandonó el Penal de Tacumbú con una guitarra en mano gracias al cartismo, según el diputado opositor Raúl Benítez. El legislador opositor cree que lo “premiaron” por no “cantar” (que en la jerga delictiva es delatar a sus cómplices) y por saber robar y facilitarle el negocio a Honor Colorado (HC).

El ex gobernador de Central Hugo Javier González Alegre (ANR - HC) y su ex jefe de Gabinete Miguel Ángel Robles Ibarra, condenados a 10 años de cárcel por el escándalo de corrupción en el caso “obras fantasma” en Central, tienen libertad ambulatoria desde este jueves 10 luego de estar solo 6 meses en la Penitenciaría de Tacumbú. Mientras el “número 2” solo debe cumplir algunas medidas, Robles Ibarra ofreció una fianza de G. 6.000 millones. Según el tribunal que los condenó, éste último es quien se quedó con los G. 5.105 millones desviados de la Gobernación.

El director jurídico de la Cámara Baja del Congreso dijo que, al haber recuperado su libertad ambulatoria, el exjefe de gabinete de la Gobernación de Central condenado en primera instancia por corrupción Miguel Robles tiene derecho a solicitar que se levante la suspensión en su contra como funcionario de Diputados y volver a su cargo de “asesor” en el Congreso, donde cobraba 11 millones de guaraníes cada mes.

Luego de darse la libertad ambulatoria del exgobernador de Central Hugo Javier, condenado junto con su exdirector de Gabinete Miguel Ángel Robles a 10 años de cárcel por el desvío de G. 5.105 millones de la Gobernación debido a las “obras fantasma” durante la pandemia, el senador independiente Eduardo Nakayama sostuvo que se debe elevar la pena por hechos de corrupción por la gravísima percepción de impunidad que se deja a la ciudadanía.