19 de agosto de 2026

Espantados por la deplorable situación del Hospital Nacional de Itauguá y con caras apesadumbradas y un discurso “lacrimógeno” hace dos años y medio, el presidente de la República, Santiago Peña y la primera dama, Leticia Ocampos habían prometido cambios “urgentes”. Hoy, la única diferencia que constató la diputada Rocío Vallejo (PPQ) es que, en vez de los gatos que antes cazaban ratones en los pasillos, ahora hay perros recorriendo entre pacientes internados.


El Hospital Nacional de Itauguá (HNI) es uno de los centros de referencia del departamento Central y hoy se encuentra colapsado, sobre todo en el sector de urgencias. Un enfermero denunció que cada trabajador debe cuidar a doce pacientes críticos a diario. “Nos duele atenderlos así, pero ya no abastecemos. Si las cosas se nos escapan de las manos, no es negligencia, es resultado de una sobrecarga laboral inhumana”, lamentó.

Familiares de pacientes internados en el Hospital Nacional de Itauguá denunciaron las precarias condiciones que enfrentan a diario en la carpa de la SEN en estos días de bajas temperaturas. A esto se suma la continua falta de medicamentos y la presencia de animales domésticos en el predio hospitalario.

A finales de febrero de este año, el presidente Santiago Peña anunció un nuevo modelo de gestión hospitalaria en el Hospital Nacional de Itauguá, donde de hecho se proyecta una nueva y costosa construcción. Pero mientras la transformación se estanca en procesos burocráticos, los pacientes enfrentan una penosa situación dentro de un edificio deteriorado, sucio y en medio de varias carencias.