26 de mayo de 2026

Si bien son alrededor de 500 mil personas las que perciben el salario mínimo en Paraguay, no deja de ser una referencia o ancla para que los trabajadores que ganan por debajo o encima puedan negociar un aumento, según explica el economista Rodrigo Ibarrola.

El mercado laboral paraguayo muestra brechas claras en los niveles de ingreso entre ocupaciones, tanto en términos absolutos como relativos. En el primer trimestre de 2026, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) ubican a los miembros del Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial y personal directivo en la cima de la estructura salarial, con un ingreso promedio mensual de G. 7.586.100.

Las señales del mercado laboral en América Latina dan cuenta de una mejora moderada entre 2024 y 2025, en contexto de estabilidad en la participación laboral y avances graduales en generación de empleo. Según datos de la OIT, la tasa de participación regional se mantiene en 63,3% reflejando una estructura relativamente estable en incorporación de la población al mercado de trabajo. En paralelo, la tasa de ocupación registra una leve alza de 59,2% a 59,6%, acompañada por caída de desocupación de 6,4% a 5,8%, lo que evidencia mayor capacidad de absorción de mano de obra en el agregado regional.

El ingreso laboral en Paraguay exhibe diferencias marcadas entre categorías ocupacionales al comparar los datos del primer trimestre de 2017 con el de 2026. El promedio de ingreso mensual de la población ocupada total pasó de G. 2.288.700 en 2017 a G. 3.440.700 en 2026, lo que evidencia una expansión relevante de más de G. 1.150.000. Este incremento se observa en todas las categorías, aunque con intensidades distintas, lo que redefine la estructura relativa de ingresos en el mercado laboral. La evolución no solo muestra crecimiento, también deja en evidencia una segmentación persistente entre el empleo público, el sector privado y las demás formas de ocupación.


El mercado laboral paraguayo mantiene una estructura altamente concentrada en unidades productivas de menor tamaño, con un predominio sostenido de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) a lo largo del período 2017-2026, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).