Menor al volante = padres irresponsables, facilidad de compra y falta de control

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Con mil guaraníes de entrega y el apoyo irresponsable de los padres, los jóvenes que acceden a las motos a tan temprana edad obtienen un pasaje casi seguro al Hospital de Trauma. Sin el control estricto de las autoridades, hay más muertes en las calles.

Los paraguayos estamos acostumbrados a ver a cuatro o más personas en motocicletas. A veces, un adulto con varias niños sin cascos de protección a bordo y circulando a altas velocidades.

Asimismo, observamos con frecuencia a adolescentes de aproximadamente 12 años que comienzan sus primeros recorridos en las calles logrando a duras penas equilibrarse sobre los biciclos. La mayoría de las veces no tienen siquiera un conocimiento básico acerca de las reglas de tránsito.

En el interior del país es muy común observar a jóvenes de muy corta edad con sus propias motocicletas. Los mismos tienen que recorrer varios kilómetros para acceder a una educación o para llegar hasta un centro de salud y, por ende, deciden adquirir dicho medio de transporte para facilitar y agilizar su traslado.

Lastimosamente, cada día es más fácil adquirir estos biciclos. Algunas empresas ofrecen promociones que permiten a las personas interesadas acceder a una motocicleta solamente con mil guaraníes como entrega y el saldo en largas y cómodas cuotas.

La irresponsabilidad de los padres, al permitir que niños, adolescentes y jóvenes conduzcan a tan temprana edad, sumada a las facilidades que ofrecen los comercios permiten que, semana tras semana, seamos testigos del gran número de personas que se ven involucradas en accidentes de tránsito.

El Dr. Aníbal Filártiga, director del Hospital de Trauma, suele destacar que se producen 1.200 muertes aproximadamente por accidentes de tránsito al año. Según el Touring y Automóvil Club Paraguayo, en el 2017 más del 50% de personas fallecidas en percances automovilísticos fueron jóvenes.

Tanto los padres de los adolescentes como las autoridades deben controlar y reglamentar estrictamente la compra y circulación de las motocicletas en las calles si es que, de alguna manera, pretendemos que se reduzca el número de fallecidos en accidentes de tránsito.

Si cualquiera puede adquirir una motocicleta con tan solo mil guaraníes y conducir por las calles sin conocer las reglas básicas de tránsito, solo podemos esperar más muertes cada fin de semana.

Por Fiona Aquino (18 años)