En el verano, la alimentación es diferente. Por las altas temperaturas se ingiere más agua, jugos, ensaladas y frutas. Es el tiempo ideal para hidratarse, tomar sol, caminar a la mañanita o a la tardecita y respirar perfectamente. Todas estas son prácticas muy saludables para mantener en óptimas condiciones la salud. Más todavía en estos momentos de difícil situación.
Hoy hablaremos de los alimentos que colaboran para adquirir energía y estar llenos de vitalidad. La dieta consiste en la siguiente: abundante carbohidratos, moderación en proteínas y pocas grasas. Eso sí, hay que atender los horarios y la cantidad que se ingiere. Ni qué decir la calidad, que siempre hay que considerar.
Para el vigor físico, la juventud y el buen humor se recomiendan las frutas, que aportan vitaminas y minerales. Estos dos no fabrican el cuerpo por lo que hay que tomar de afuera. Piñas, sandías, melones, ciruelas, naranjas, mangos, duraznos, bananas, uvas, manzanas y peras. Los mercados en estos días, se llenan de colores, aromas y sabores para deleitarse con estas delicias naturales. Las frutas contienen enzimas que limpian todo el organismo, nos hace orinar bien e ir de cuerpo normalmente. Por eso da esa sensación de bienestar total.
Los vegetales como lechuga, berro, acelgas, espinacas y apios, son fabulosos. Se toman bebidas de estos verdes por la clorofila y por sus efectos energizantes. Ensaladas al mediodía con carne, pollo o pescado. La miel de abeja y la jalea son poderosísimas en este aspecto. Arroz, frijoles, semillas y otros cereales integrales son combustibles fantásticos. La cuestión es equilibrar y balancear correctamente los alimentos. Si pudiéramos contar con la ayuda de un nutricionista, estaría genial. Y si movemos el cuerpo, cantamos, bailamos y sonreímos, estaría mejor. La persona con energía se nota de lejos. Tiene otro semblante y tiene ganas de trabajar, vivir y ser feliz.