La crecida de los ríos por las lluvias de los últimos meses ha desplazado a 240.125 personas en todo Paraguay, 80.060 de ellas en Asunción, según la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN).
“Si no llueve, (el río Paraguay) debe empezar a bajar lentamente de aquí a dos ó tres días, porque no hay nada que incremente su altura”, dijo Max Pastem, el jefe del departamento de Climatología de la Dirección de Meteorología e Hidrología.
El experto apuntó que en la cuenca media y alta del río no ha llovido y las precipitaciones del pasado fin de semana en la zona de Asunción fueron escasas. Además, la Dirección no prevé lluvias importantes a corto plazo.
Pastem alertó de que la bajada del caudal será lenta, pues al contrario que ríos como el Iguazú o el Paraná, las crecidas del Paraguay son muy graduales. “Inunda lentamente”, dijo.
Por ello, dudó de que el nivel del río baje lo suficiente para permitir que los habitantes evacuados regresen a sus casas antes de la época de lluvias, en el último trimestre del año, que volverá a elevar el caudal.
“No va a dar tiempo para que la gente vuelva”, señaló.
En sus pronósticos tiene en cuenta la probable aparición del fenómeno de El Niño, un aumento de la temperatura media en la superficie del océano en el Pacífico que afecta al clima mundial y que en Paraguay incrementa las precipitaciones.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima en entre un 75 y un 80% la probabilidad de que se produzca ese fenómeno entre octubre y diciembre próximos.
Actualmente es la época seca en Paraguay, pero el río ha crecido debido a las copiosas lluvias de principios de año, así como a algunas tormentas muy intensas, fuera de tiempo, pues son propias del verano austral, y que los expertos atribuyen al cambio climático.