Mirá la increíble transformación del ex Gran Cine Teatro Victoria
El edificio conocido como ex “Gran Cine Teatro Victoria”, en la esquina de Oliva y Chile del centro de Asunción, se tiñó de hollín cuando un incendio ocurrido el 1 de agosto de 2020 amenazó con darle la extrema unción. Hoy, a cara lavada, se asoma cada vez más resplandeciente por encima del vallado colocado para las tareas de restauración, todavía en proceso.
Por ABC Color
21 de junio de 2022 - 15:47
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Los viandantes del centro de Asunción, en su mayoría oficinistas y funcionarios, lo vieron emerger de entre las cenizas, casi literalmente. Es un proceso lento, pero que está dando frutos y augura un retorno a su antiguo esplendor. “Informamos a la ciudadanía sobre los trabajos de restauración para la puesta en valor del edificio conocido como ex “Gran Cine Teatro Victoria”, posteó en Twitter Rubén Capdevila Yampey, ministro de Cultura
Este edificio icónico del centro asunceno, levantado a finales de los años 40 supo ser un punto de reunión y esparcimiento para la sociedad local en su mejor época. Cayó varias veces en el descuido, hasta que se convirtió en sinónimo de exhibición de pornografía, y después en templo evangélico. En sus últimos días, antes del incendio, era una verdadera catedral de la mugre. De sus entrañas emanaba un hedor insoportable y para caminar por la vereda era mejor cerciorarse de tener la vacuna antitetánica.
Aunque hay muchos rumores, aún no se informó oficialmente qué albergará el edificio una vez que esté completamente restaurado y se muestre entero al público.
Rememoró Capdevila: “luego del incidente que involucró un incendio en su interior en el 2020, se inició el proceso de elaboración del proyecto de intervención a cargo del Arq. Alfredo Angulo, con asistencia técnica de la Secretaría Nacional de Cultura, para el cumplimiento de los requisitos establecidos por la Ley 5621/16″.
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En ese incendio el techo se derrumbó casi por completo. Cuando las obras comenzaron, se pudo saber que aún guardaba el edificio cintas viejas de películas proyectadas en diferentes épocas, algunas butacas y otros objetos que fueron sacados a la calle como escombros.
El secretario de Estado manifestó que esos trabajos “consistieron en una profunda limpieza del sitio, reconstrucción del techo siniestrado, instalación del desagüe pluvial, recuperación de la fachada con la histórica técnica del “revoque París” o “revoque a la piedra”.
También fueron retiradas las persianas que aún sobrevivían y reemplazadas por vidrios. Además, se eliminaron los azulejos de color azul que cubrían el exterior de la planta baja.
Para comprenderlo mejor ahondó que “dicha técnica favorece al mejoramiento de la imagen urbana en el Centro Histórico de la Ciudad de Asunción”.
Qué se entiende por bienes culturales
Según Ley N° 5621/16, punto 5, inciso k, se establece la siguiente clasificación de bienes culturales, continuó. “Entiéndase por conjuntos y sitios los lugares cuya arquitectura, unidad, identidad, significación histórica o integración con el paisaje les otorgue un valor especial desde el punto de vista urbanístico, ambiental, paisajístico, estético o histórico”.
El entorno, según detalló, forma parte de los conjuntos y sitios. Esta categoría incluye: los conjuntos urbanos o rurales, provistos de valores tradicionales, naturales, históricos, ambientales, artísticos, arquitectónicos o urbanísticos.
Alienta el desarrollo económico
“Instamos a los propietarios de bienes culturales inmuebles de valor patrimonial a preservarlos conforme a la legislación vigente. La misma no impide los emprendimientos privados, al contrario, respetando sus normativas, alienta el desarrollo armonioso de todos los sectores”, motivó el ministro.
Expresó que “la colaboración público-privada, preservando el patrimonio, permite el desarrollo de negocios y posicionamiento de marcas que otorga mayor valor a los emprendimientos”.
Y remató, “un motor de desarrollo que fortalece el sentido identitario y beneficia a los circuitos culturales y turísticos”.
El edificio fue construido por el ingeniero español José Marcos Blázquez a finales de la década del 40. Tiene un pie en el estilo neoclásico, con guiños a otros estilos arquitectónicos más modernos. Se trata de una de las estructuras más sobresalientes del microcentro de Asunción.
Durante muchos años, el edificio estuvo abandonado. La última proyección luego de varias aperturas y cierres se hizo en el año 2006 y la primera, en 1950.
Integra el Catálogo de edificios y sitios de valor patrimonial bajo ordenanza 35/96 de la Municipalidad de Asunción y por la Ley 5.621/2016.