Desde hace unas semanas los estudiantes comenzaron a denunciar a través de las redes sociales el aumento en el precio de sus carreras para el 2015 en proporciones de entre el 5 y el 12 % más que el valor actual.
A la manifestación adhirió la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) , que agrupa a las federaciones estudiantiles de las universidades públicas, que decidió en una asamblea general el pasado sábado respaldar las demandas de los estudiantes de los planteles privados, argumentando que “ la universidad no es un negocio y nosotros no somos sus clientes ” .
Los estudiantes dejaron una carta dirigida al ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, exigiéndole que se pronuncie sobre el tema e intervenga para detener el alza de los aranceles.
La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) , Valentina Saavedra, llamó al Estado a hacerse cargo del problema, pues sostuvo que es éste el que debe garantizar la educación.
También denunció que “ hay casos extremos, como en la Universidad Santo Tomás, donde el alza llega al 15 % ” , y aseguró que se trata de un “ problema transversal, independiente de si la universidad es privada o estatal ” .
Por esa razón, Saavedra indicó que es “ necesario que las universidades privadas sean reguladas por el Estado y se defina cuál es el máximo de aranceles ” .
Paralelamente, alumnos de la Universidad Central y Universidad Católica Silva Henríquez, ambas privadas, se concentraron en la Plaza de Armas de la capital chilena y luego marcharon hasta el Ministerio de Educación, situado en la Alameda Bernardo O'Higgins, a dos cuadras de La Moneda, la sede del gobierno.
