La manifestación de este 'Orgullo Sordo', organizado por la 'World Federation of the Deaf' (WFD) con motivo del 75º aniversario de su fundación precisamente en Roma, ha atravesado la capital pasando desde la Plaza de la República hasta la Vía de los Foros Imperiales.
Alrededor de mil personas marcharon detrás de una pancarta en la que podía leerse el lema "Defendamos los derechos humanos de las personas sordas".
En la acción estuvo presente el presidente de la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) de España, Roberto Suárez, quien aseguró que "volver a Roma es recordar de dónde venimos pero también decir que queda mucho por hacer", explicó en declaraciones a EFE.
"Las personas sordas queremos estar, decidir y participar. Queremos usar nuestras lenguas y acceder a la educación, al empleo, a la sanidad, a la justicia y a la vida pública sin barreras", dijo.
Esta manifestación, a su parecer, sirve para "celebrar" los avances conquistados pero también para recordar que el movimiento sordo "sigue vivo y unido", pero con muchas tareas aún por delante.
"Los derechos de las personas sordas son derechos humanos, y tienen que cumplirse todos los días", aseveró.
Por otro lado este encuentro en Roma también se produce veinte años después de la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas.
Suárez considera que estas dos décadas "se ha avanzado mucho pero todavía queda lo más difícil: que los derechos se cumplan en la vida real".
"Hoy las lenguas de signos tienen más reconocimiento, la comunidad sorda está más presente y contamos con un marco de derechos mucho más sólido que hace dos décadas. Pero una cosa es que un derecho esté escrito y otra que funcione cuando una persona sorda va al médico, estudia, trabaja, hace un trámite, accede a la justicia o necesita información urgente", sostuvo.
Por eso, a su juicio, el "gran reto" tanto en España como en otros muchos países es que "las personas sordas no tengan que pelear cada día por comunicarse, entender y decidir en su propia lengua".
"La Convención cambió la mirada y dejó claro que las lenguas de signos son lenguas plenas y que comunicarse en ellas no es un favor, sino un derecho. Ahora toca garantizarlo con recursos, servicios y participación real de las personas sordas", reclamó.
La cita romana de la WFD fue abierta el pasado miércoles y, a lo largo de estos tres días, ha organizado eventos, conferencias científicas y esta manifestación de 'Orgullo Sordo' que culminará esta tarde con una gran fiesta en un conocido local de la ciudad.
