El monarca danés aterrizó esta mañana en Nuuk (capital), acompañado por el presidente groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, después de que el viaje fuera aplazado un día por el mal tiempo.
Federico X, que lucía una cazadora con las banderas danesa y groenlandesa, y Nielsen se desplazaron luego al puerto para tomar un barco y recorrer el fiordo de Nuuk, donde pescaron y disfrutaron de un almuerzo.
"No estoy en ninguna misión, viajo a Groenlandia. Estoy contento por ello cada vez que vengo a Groenlandia. El tiempo es fantástico", dijo el monarca antes de embarcar.
En declaraciones a medios daneses, Nielsen destacó el aprecio de los groenlandeses por la Casa Real danesa y recordó los numerosos viajes a la isla de Federico desde su juventud, con la que mantiene una relación "especial" y "sincera".
"Creo que envía una señal de que al rey le gusta Groenlandia y de que los fuertes lazos que ha habido entre la Casa Real y la población groenlandesa todavía son fuertes", afirmó.
Federico X será homenajeado hoy por el Naalakkersuisut (Gobierno groenlandés) con una cena y mañana visitará la Universidad de Nuuk.
Un viaje a una base militar danesa al norte de la isla previsto para mañana fue cancelado por las condiciones meteorológicas.
Nielsen había viajado a Copenhague el pasado domingo para reunirse con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen; políticos y empresarios y ser recibido por el rey.
Durante su estancia en Dinamarca, el presidente groenlandés defendió la unidad con Copenhague a la vez que una modernización de la relación entre ambos territorios.
"Trabajamos para ser un estado independiente y queremos dar los grandes pasos para asentar el fundamento", señaló ayer en su página en la red social Facebook Nielsen, que encabeza un Ejecutivo que agrupa a todo el independentismo moderado.
Groenlandia tiene derecho de autodeterminación desde 2009, cuando entró en vigor un nuevo Estatuto que reemplazó al anterior de 1979.
Aunque el Estatuto abre la puerta a que el Gobierno autónomo asuma nuevas competencias, una treintena de áreas -entre ellas, tribunales y policía- todavía siguen siendo gestionadas y financiadas desde Copenhague.
Groenlandia, con una población de algo menos de 57.000 habitantes en 2,2 millones de kilómetros cuadrados (el 80 % cubierto por el hielo de forma permanente), tiene una fuerte dependencia económica de Dinamarca, que aporta alrededor del 40 % de los ingresos anuales, y de la pesca, que supone el 90 % de sus exportaciones.
