Los ataques fueron perpetrados por el grupo Boko Haram en la zona de Gwoza, en el estado de Borno, precisó Mohammed Goni, líder de la Fuerza de Tarea Conjunta Civil (CJTF), grupo de vigilantes que colabora con el Ejército nigeriano para luchar contra el yihadismo.
"Sí, Boko Haram atacó a nuestros hombres en la zona de Kirawa el viernes por la tarde mientras estaban de servicio. Perdimos a dos valientes miembros durante la emboscada de los terroristas, que sumaban unos veinte", señaló Goni a EFE por teléfono.
Además, subrayó, "diez personas que habían ido al bosque a buscar leña también fueron atacadas y asesinadas por los terroristas el sábado en la zona de Bokko Chide".
"Lamentamos la muerte de nuestros grandes hombres, así como de las demás personas abatidas por estos chupasangres. Queremos manifestar de forma inequívoca que este lamentable incidente no nos hará abandonar la lucha contra estos criminales", añadió.
Goni indicó que los cuerpos de todas las víctimas habían sido recuperados y enterrados, y agregó que más efectivos de la CJTF y personal militar se han desplegado en la zona para controlar las actividades de los yihadistas.
El noreste de Nigeria sufre ataques de Boko Haram desde 2009, una violencia que se agudizó a partir de 2016 con la aparición de su escisión, el Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP).
Ambos grupos buscan imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.
Boko Haram y el ISWAP han matado a más de 35.000 personas y han causado unos 2,7 millones de desplazados internos, sobre todo en Nigeria, pero también en países vecinos como Camerún, Chad y Níger, según datos gubernamentales y de las Naciones Unidas.
