En una comparecencia ante los medios de comunicación, Sánchez informó de un plan de industria y tecnológico que remitirá a Bruselas para que sea evaluado por la UE y por la OTAN y aseguró que el objetivo es garantizar la seguridad del país y "consolidar a España como un miembro "central y fiable".
El presidente del Gobierno español ha garantizado que la inversión adicional se logrará "sin tocar ni un céntimo de euro del estado del bienestar", sin comprometer el gasto social o medioambiental, sin subir los impuestos y sin incrementar el déficit o el endeudamiento.
Según explicó, el grueso de la financiación va a proceder de tres fuentes: la reordenación de algunas partidas de los fondos europeos, como la destinada a la ciberseguridad; de los ahorros generados por la "gestión rigurosa" que ha hecho el Gobierno y los buenos datos económicos; y del margen que dan ciertas partidas que se incluyeron en los presupuestos de 2023 y que ya no se necesitan.
La inversión adicional de 10.471 millones se unirá a lo invertido a lo largo de los últimos años hasta alcanzar una cifra total de 33.123 millones de euros en seguridad y defensa, lo que supone el 2 % del PIB.
