"Esta es nuestra punta de lanza. Penetramos en el interior, desequilibramos al enemigo terrorista y nos ocupamos de él", dijo sobre esta conocida unidad militar, que suele llevar a cabo operaciones contra individuos en busca y captura en el territorio palestino.
"Porque mientras libramos una guerra feroz contra Hamás en la Franja de Gaza, somos conscientes de la posibilidad de que se abra un frente mayor y más poderoso aquí, en Judea y Samaria (el nombre bíblico con el que los israelíes se refieren a Cisjordania)", dijo.
Las declaraciones del primer ministro se producen después de que las fuerzas armadas anunciaran el martes la expansión de su macrorredada "antiterrorista" en el norte de Cisjordania a Nablus, una de las principales ciudades del enclave.
Desde entonces, las tropas operan en los campamentos de refugiados de Al Ain, Balata y Askar, según la agencia oficial de noticias palestina, Wafa.
La visita de Netanyahu a Cisjordania se produce cuando las fuerzas armadas mantienen además la operación "Muro de hierro" en el norte, en los campamentos de refugiados de Yenín, Tulkarem y Nur Shams, donde hasta el 9 de marzo habían muerto más de 50 personas (17 de ellas menores), según los datos de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
Unos 35.000 palestinos permanecen desplazaos por esta operación, informó la OCHA.