Por su parte, las autoridades japoneses, que habían adelantado ya la posibilidad de que se tratara de un misil balístico intercontinental (ICBM), indicaron que el proyectil habría caído a aguas fuera de la Zona Económica Exclusiva nipona en torno a las 11:15 hora local (2:15 GMT).
El último test norcoreano "viola las resoluciones de la ONU", según el Gobierno nipón, que ha trasladado su "fuerte protesta" por el mismo a Corea del Norte a través de su embajada en Pekín, dijo hoy el portavoz del Ejecutivo nipón, Hirokazu Matsuno, en rueda de prensa.
Tokio "va a tomar medidas en respuesta mientras estrecha su cooperación con Corea del Sur, Estados Unidos y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas", añadió Matsuno.
La última vez que Pionyang lanzó un ICBM fue el pasado 13 de abril, cuando disparó un Hwasong-18, su primer misil balístico de largo alcance que emplea combustible sólido, más eficiente que el líquido.
Este lanzamiento coincide con la participación del presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, en la cumbre de la OTAN que celebra en Vilna (Lituania), organismo con el que Seúl acaba de ampliar su marco de cooperación.
También llega después de que esta semana Pionyang acusara a aviones de reconocimiento estadounidenses de realizar “intrusiones” sobre sus aguas y de que Kim Yo-jong, la hermana del líder Kim Jong-un, amenazara con dar una dura respuesta.
