"Ha pasado una semana desde que se anunció la tregua, pero ningún alimento ha entrado aún en Tigré. Cada hora hace la diferencia cuando un pueblo está hambriento y al borde de la muerte", declaró en una conferencia de prensa.
Tedros, originario de Tigré, aseguró que desde mediados de diciembre no ha entrado ayuda alimentaria en esta región, que tampoco a recibido suministros de combustible desde el pasado agosto.
"El asedio sobre seis millones de personas en Tigré por parte de las fuerzas etíopes y de Eritrea por más de 500 días es uno de los más largos en la historia moderna", denunció.
Asimismo, señaló que espera que con la tregua se restauren rápidamente los servicios públicos, incluida la electricidad, las telecomunicaciones, el sistema bancario y la sanidad.
En el acuerdo de tregua indefinida, los rebeldes de Tigré se comprometieron igualmente a un cese inmediato de las hostilidades.