La operación se extiende a 41 de las 81 provincias del país y también hay detenidos en la República Turca del Norte de Chipre (RTNC), solo reconocida por el Gobierno turco, informó la agencia semipública Anadolu.
Entre los sospechosos hay un coronel, un teniente coronel, siete capitanes, siete tenientes y cinco sargentos.
Tras la fallida asonada, cuyos máximos dirigentes militares nunca han confesado públicamente su adhesión a Gülen, el Gobierno turco lanzó amplias purgas en la administración pública y el sector educativo, donde despidió a más de 130.000 empleados y detuvo a más de 100.000 personas.
Unas 50.000 personas, la inmensa mayoría civiles, pasaron a prisión preventiva.
En diciembre pasado, un tribunal de Ankara condenó a cadena perpetua a 333 militares y cuatro civiles por su participación en la intentona golpista.
Hasta 2013 Gülen había sido un estrecho aliado del gobernante partido Justicia y Desarrollo (AKP, islamista y conservador) del actual presidente del país, Recep Tayyip Erdogan.