Los caricaturistas de Charlie Hebdo que dibujaron a Stroessner

Philippe Honoré y Jean Cabut fueron dos de las víctimas del atentado contra el semanario Charlie Hebdo, en París. Ambos habían dibujado caricaturas satíricas de Alfredo Stroessner, el general mutado a dictador del Paraguay por 35 años.

/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2120

Cargando...

El pasado 7 de enero, personas de todo el mundo se conmocionaron por el atentado terrorista contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo, donde 12 personas fueron asesinadas, entre ellas el propio director Stéphane Charbonnier, conocido como 'Charb', Georges Wolinski, Bernard Verlhac -más conocido como 'Tignous'-, Philippe Honoré y Jean Cabut, más conocido como 'Cabu', todos grandes caricaturistas de Francia que publicaban en el semanario. El "pecado" de Charlie Hebdo fue caricaturizar a Mahoma, el profeta del islam.

Dos de los caricaturistas asesinados, Honoré y Cabu, habían sido autores de varias caricaturas de Alfredo Stroessner, quien tras un golpe militar en 1954 se convirtió en presidente de Paraguay y desde ese entonces se atornilló en el poder, convirtiéndose en un dictador durante 35 años. Los dibujos de Honoré y Cabu aparecieron en la edición de una especie de revista o manifiesto de apoyo al pueblo paraguayo que luchaba en contra de la dictadura.

"Algunos de los dibujos reunidos en este material constituyen un homenaje a la dificil y valiente lucha que lleva adelante el pueblo paraguayo contra la dictadura del general Stroessner. Están dedicados muy especialmente a Napoleón Ortigoza, el prisionero político más antiguo de América Latina, encerrado desde hace 25 años por uno de los régimenes más totalitarios del planeta", introducía -en francés- una de las páginas del material titulado "Por el Paraguay" y del que se hacía cargo el Comité Francés de solidaridad y apoyo al pueblo paraguayo. Napoleón Ortigoza estuvo preso desde 1962 hasta 1988 y falleció en el año 2006 a los 73 años.

Una copia de ese material llegó a manos de la psicóloga Clyde Soto, quien ya no recuerda quién se la dio ni exactamente en qué fecha, pero estima que habría sido cerca del final de la dictadura stronista. Dijo que probablemente el material circuló entre personas opositoras al régimen y seguramente de esa forma llegó a sus manos. Durante muchos años, Soto tuvo guardado el material entre documentos de la época; en 2011 lo encontró y decidió escanear las caricaturas y subirlas a su perfil en la red social Facebook, aquel 3 de febrero, en coincidencia con la fecha en que se derrocó al dictador Alfredo Stroessner. Ese día se cumplieron 22 años de democracia y dentro de unos pocos más serán 26.

Las imágenes estuvieron ahí desde entonces, pero tomaron notoriedad porque tras el atentado ella las volvió a publicar y entonces muchas personas se percataron de que dos de los caricaturistas asesinados el 7 de enero pasado fueron también dos de los que brindaron su apoyo al pueblo paraguayo.

“En el Paraguay sobrevive todavía la más antigua dictadura de América Latina. Después del golpe de Estado militar en 1954, el general Stroessner posee todos los poderes y se alista para solicitar en febrero de 1988 un octavo mandato de cinco años que le permitirá batir el siniestro récord del general Franco”, se lee en otra página, lo que permite tener una idea del tiempo en que fue divulgado el material.

En el mismo texto se interpela al lector con una serie de preguntas acerca de qué se sabe de Paraguay a nivel internacional. "¿Sabemos que los opositores considerados como los hostiles a la dictadura han sido eliminados físicamente a través del asesinato político y la desaparición?", pregunta e insiste: "¿Sabemos en fin que nuestro silencio ha sido cómplice a veces activo y, en todos los casos, eficaz de esta dictadura?".

Y finaliza: “La solidaridad tiene que hacer conocer estas luchas que un día, ineludiblemente, van a tumbar en Paraguay como en Chile, la dictadura, como pasó en otros países del Cono Sur y de América Latina. Contribuyamos como lo queremos hacer hoy a través de la palabra, el escrito, el dibujo y la música a abolir la más despreciable de las leyes, la ley del silencio y de indiferencia”.

Una época de compromiso y defensa de los Derechos Humanos

El doctor Pedro Gamarra Doldán, historiador, explicó que desde la década del 60' y siguió en los 70' y 80' sobre todo, comenzó en Europa -sobre todo en Francia y Suecia- una preocupación más candente por la defensa de los derechos humanos y de la libertad de expresión, coincidiendo con la época en que en América Latina recrudecían las dictaduras, entre ellas la de Alfredo Stroessner.

Y dado que París, Francia, siempre fue el lugar que recogió a los intelectuales y artistas que eran exiliados o salían huyendo de sus países, los escritores, artistas e intelectuales de la época en general, se reunían y si había alguna injusticia cierta y manifiesta, ellos se pronunciaban en contra.

“Se reunían, firmaba, se comprometían, era la época que nosotros llamamos del escritor comprometido, no solamente con la estética de sus obras sino con la ética y con su objetivo de pensador social”, dijo. Entonces, según explica, se armaban comités que podían tener bases en grupos con personería jurídica o reunidos accidentalmente, que firmaban los manifiestos de apoyo.

Muchas veces eso servía para que le den un tratamiento más humano a las víctimas o para que los liberen, funcionando como una especie de pasaporte en algunos casos. Además, resaltó que en esas décadas estuvo en Francia el escritor Rubén Bareiro Saguier, quien según contó, tenía muy buenas relaciones con intelectuales de todas las corrientes políticas.

 

Enlance copiado
Content ...
Cargando...Cargando ...