Privilegio de la ciencia

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El doctor Raúl Fanego, ginecólogo, indica que “escoger el sexo del bebé y convertirlo en un asunto seguro es todavía un privilegio de la ciencia, ya que solo mediante análisis genéticos de laboratorio se puede conseguir seleccionar el sexo del futuro bebé”.

Algunas parejas logran tener hijos varones y no tener niñas, por lo que recurren al médico optando por diversos métodos. “Un proceso natural recomendado para fecundar una niña consiste en programar las relaciones sexuales de cinco a tres días antes de la ovulación, y luego abstenerse hasta que haya pasado la ovulación. Para este método la mujer debe conocer cuándo ovula exactamente”.

Refiere el doctor que “en cuanto a los tratamientos de fertilidad existen métodos como la fertilización in vitro y la inseminación artificial. Para elegir el sexo del bebé se puede recurrir al diagnóstico genético preimplantacional, que consiste en una técnica de la fecundación in vitro en la que los embriones se crean fuera del útero y luego se analizan, dando la posibilidad de elegir para luego implantar”.

Cuando se realiza una ecografía precoz “se puede errar en afirmar el sexo del bebé, ya que en las primeras semanas la forma de los testículos en el niño son semejantes a los labios mayores en la niña. La creencia de que la forma de la panza indica que será un varón o una nena es infundada”.