Lic. Maribel Bordas Sanabria.
maribordas@hotmail.com
7 - El conocimiento que se tiene de sí mismo es sumamente importante en materia de educación y, en lo que se refiere a adaptación que cada uno de nosotros, busca en su propio medio. Este conocimiento es particularmente difícil. Tenemos, en general, una noción completamente deformada de nuestras cualidades y de nuestros defectos.
Algunos tienden a exagerar su éxito mientras que otros, por el contrario, llegan a deformar sus propios resultados viéndolos como fracasos. Entre unos y otros existen los que tienen una idea aproximadamente real de sí mismos.
8 - Es probable que las deformaciones que experimentamos en la percepción de nuestros resultados, y quien se han comprobado experimentalmente, tengan origen en nuestra formación escolar y familiar. Muchos errores hubieran podido evitarse a este respecto, si hubiéramos sido formados desde la escuela en evaluar nuestros propios resultados.
9 - Cada ser humano posee una serie de objetivos para alcanzar a corto o largo plazo. Esos objetivos pueden situarse en un cierto "nivel de aspiración": algunos quieren ser mecánicos, camareros o enfermeros; aprendemos, adquirimos conocimiento de otra realidad aparte del nivel de aspiración: de las limitaciones fijadas por el nivel de nuestras actitudes. Cuando un nivel de aspiración es elevado respecto del nivel de aptitud, es señal de que queremos ser más de lo que en realidad podemos. Muchas personas, merced al conocimiento objetivo de sus resultados en exámenes psicológicos, logran reajustar sus objetivos tornándose más modestos en sus ambiciones; otras, no obstante, continúan con la ilusión de su capacidad real. Estos últimos son los desadaptados.
10 - Como vemos, no basta con utilizar "motivación" en el aprendizaje como medio para obtener mejores resultados; aún es necesario educar esa motivación en el sentido de ajustar su intensidad y su nivel a nuestras verdaderas posibilidades. El número de la eficacia del aprendizaje así como nuestra autoestimación se verifican gracias a la comunicación sistemática y permanente del profesor, de los progresos, de los errores y de los éxitos de cada alumno.
Recuerda siempre, colega docente:
"A la evaluación no le interesa sancionar, sino perfeccionar".
Fuente: Castigos / Recompensas vs. Evaluación Educativa.
Lic. María Isabel Bordas Sanabria.
Edit. Lina S.A.,
CAPEL y MEC. Asunción, junio/2010.
maribordas@hotmail.com
7 - El conocimiento que se tiene de sí mismo es sumamente importante en materia de educación y, en lo que se refiere a adaptación que cada uno de nosotros, busca en su propio medio. Este conocimiento es particularmente difícil. Tenemos, en general, una noción completamente deformada de nuestras cualidades y de nuestros defectos.
Algunos tienden a exagerar su éxito mientras que otros, por el contrario, llegan a deformar sus propios resultados viéndolos como fracasos. Entre unos y otros existen los que tienen una idea aproximadamente real de sí mismos.
8 - Es probable que las deformaciones que experimentamos en la percepción de nuestros resultados, y quien se han comprobado experimentalmente, tengan origen en nuestra formación escolar y familiar. Muchos errores hubieran podido evitarse a este respecto, si hubiéramos sido formados desde la escuela en evaluar nuestros propios resultados.
9 - Cada ser humano posee una serie de objetivos para alcanzar a corto o largo plazo. Esos objetivos pueden situarse en un cierto "nivel de aspiración": algunos quieren ser mecánicos, camareros o enfermeros; aprendemos, adquirimos conocimiento de otra realidad aparte del nivel de aspiración: de las limitaciones fijadas por el nivel de nuestras actitudes. Cuando un nivel de aspiración es elevado respecto del nivel de aptitud, es señal de que queremos ser más de lo que en realidad podemos. Muchas personas, merced al conocimiento objetivo de sus resultados en exámenes psicológicos, logran reajustar sus objetivos tornándose más modestos en sus ambiciones; otras, no obstante, continúan con la ilusión de su capacidad real. Estos últimos son los desadaptados.
10 - Como vemos, no basta con utilizar "motivación" en el aprendizaje como medio para obtener mejores resultados; aún es necesario educar esa motivación en el sentido de ajustar su intensidad y su nivel a nuestras verdaderas posibilidades. El número de la eficacia del aprendizaje así como nuestra autoestimación se verifican gracias a la comunicación sistemática y permanente del profesor, de los progresos, de los errores y de los éxitos de cada alumno.
Recuerda siempre, colega docente:
"A la evaluación no le interesa sancionar, sino perfeccionar".
Fuente: Castigos / Recompensas vs. Evaluación Educativa.
Lic. María Isabel Bordas Sanabria.
Edit. Lina S.A.,
CAPEL y MEC. Asunción, junio/2010.