Las cenefas y las fajas deben tener un movimiento progresivo, sirven para bordear y aumentar la longitud aparente de la superficie donde se aplicará. Las cenefas sobre superficies verticales pueden tener un movimiento ascendente.
Todo ornamento debe tener relación con la superficie:
• En las masas verticales, el punto de concentración estará ubicado por encima del centro.
• En las masas cuadradas, el punto de concentración estará ubicado sobre el punto donde se crucen las diagonales.
• En las masas circulares, el punto de concentración estará ubicado en torno al eje.
La composición rítmica se inicia cuando es conectada una unidad con otra para desarrollar una secuencia de movimiento.
• Ritmo por repetición: la producción se da en una dirección determinada, a intervalos y distancias iguales; el movimiento conduce la vista de un motivo al siguiente de manera que son percibidos como un todo.
• Ritmo por alternación: es una sucesión de dos o más motivos diferentes que se repiten uno al lado del otro en una determinada dirección.
• Ritmo por contraste: los elementos son utilizados para romper la igualdad entre las unidades.
• Ritmo por radiación: es un tipo de movimiento que nace en el punto central, el ritmo puede ser establecido por una progresión de tamaños, porque crea una secuencia fácil de movimiento.
Cualquier ritmo puede ser resulto por un contorno lineal, por formas masivas que se destaquen sobre un fondo. Un mismo motivo puede tener un aspecto muy diferente según sea tratado de una u otra manera.
Las organizaciones de estos movimientos rítmicos están formadas sobre una estructura.
Teniendo en cuenta todo lo manifestado, se puede concluir que la ornamentación es una necesidad psicológica, porque todo ser humano manifiesta una incapacidad para tolerar el vacío. La simple contemplación de una superficie lisa crea un impulso de garabatear sobre ella estableciendo un foco de interés que rompa la monotonía y la uniformidad de un espacio.
