Entonces Niñasol reía con toda el alma y para distraerse jugaba a correr con la mamá por toda la casa. Eso fue un tiempo. Después enfermó. Ya no corría. Ya no podía. La mamá se ponía triste y muchas veces le preguntaba:
—¿Qué te duele?
—Nada, mamá.
— ¿No te duele la cabeza?
—No, mamá.
—¿De veras nada?
—Nada, mamá. ¿Qué me puede doler si estoy contigo?
Entonces la mamá Julia se sentía feliz con su hijita buena, cariñosa, obediente y con mucha paciencia de enfermita.
Pero había una cosa que nadie sabía. Ella era una niña que creía en las hadas y en los duendes. Ella contaba que una noche en tiempos de sus abuelos, cuando jugaban sobre la arena bajo la luz redonda de la luna, un duendecito celeste la llamó desde la parralera y la llevó un momentito a un sitio encantado. Era aquel un bosque de cuentos, llenos de flores, de nidos y de pájaros, de frutas dulces y agua fresa guardadas en cantaritos de barro. Contaba que a su paso las hojas de los árboles se convertían en campanillas de plata y sonaban con una música que hacía volar y daban ganas de quedarse.
Los pájaros y los animales hablaban como esos de las fábulas. También las flores, las plantitas y la corteza de los árboles. Fue cuando le pidieron una maestra.
—Qué sea linda, dijo la golondrina.
—Qué sepa abrir la puerta para ir a jugar, dijo una abeja.
—Qué sepa coser y sepa bordar, dijo la araña Patilarga.
—Qué sea sabia, dijo la lechuza.
—Requetesabia, dijo el búho.
Niñasol se puso a pensar a quién ofrecerle el empleo. Pensó y pensó y dijo: Yo.
El duende celeste se puso a saltar y gritar hurras de contento y todos corrieron a limpiar la escuela que estaba cerrada por vacaciones.
—Vendré mañana a la siesta, le dijo Niñasol.
—Yo te esperaré en la esquina del árbol de patitos, le dijo un cascarudo.
—Debajo del ceibo. ¿Verdad?
—Yo no sabía que se llamaba ceibo el árbol de patitos.
—Bueno, la florecita parece un patito rosado.
Todo esto ocurrió en menos de un minuto porque así es el tiempo en el país de los encantamientos.
Sobre el libro
Título:El viaje de Niñasol
Autora: Marialuisa Artecona de Thompson
Editorial: Centro Editorial Paraguayo SRL
