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Se puede estimar que debe quedar una distancia del tronco de la planta al borde de la maceta de unos 15 a 20 centímetros. Asimismo, la raíz de la planta no debe tocar el fondo de la plantera, quedando a unos 15 centímetros como mínimo para que las nuevas raíces puedan desarrollarse sin problemas, afirmó el Ing. Agr. Ricardo Abente.
En planteras chicas se pueden ubicar aquellas plantas que no desarrollen raíces profundas, como orquídeas, helechos, filodendros, potus, calas, azaleas, lirios e iris. Para ubicar palmeras, en todas sus variedades, ficus, cítricos u otros arbustivos, debe elegir planteras de mayor tamaño.
Tipos de macetas
Cualquier material puede servir como maceta para plantas, por ejemplo, aquí vemos las begonias y las santarritas enanas. La condición es que tenga un orificio en el fondo de la misma que permita la salida del agua, aplicada como riego o de la lluvia misma. Existen macetas hechas de cerámica, plástico, metal, vidrio, troncos de árboles, etc. Los materiales de mayor porosidad como cerámicas y troncos son mejores, pues permiten la exudación o salida de la humedad.
Preparación de una maceta
Asegurar el buen drenaje es fundamental cuando se habla de macetas. En el fondo de la maceta y sobre el orificio se coloca una rejilla de alambre bien fina, cuyo trazado debe ser más pequeño que el diámetro del orificio. Luego se colocan piedras gravas puede ser canto rodado pequeño que facilitarán el escurrimiento del agua. Estas no podrán obstruir la salida del agua por el orificio porque estarán por encima de la rejilla de alambre.
Sobre las gravas o piedritas se coloca un material geotextil, similar a una tela filtro, que permite la penetración o salida del agua, pero evita que pase la tierra y se mezcle con las piedritas, lo que generaría un barro sólido del que se alimentará la raíz.
El suelo
El suelo que se preparará en una maceta será en forma permanente, es decir, hasta el día en que se cambie a otra plantera, por ello debe ser el mejor suelo, consistente en una proporción de 3 partes de tierra gorda (no roja), una parte de abono orgánico, preferentemente humus de lombriz o gallinaza (estiércol descompuesto de gallina), bien mezclados. De esa manera asegura el desarrollo de las nuevas raíces.
¿Cuánto dura?
Debe cambiar el suelo de las macetas, cada 2 a 3 años, tiempo en el cual las raíces ya habrán crecido, ocupando todo el volumen del suelo y consumiendo completamente el material nutritivo preparado. Cuando se realice el cambio de suelo, se debe podar las raíces de la planta, para que generen otras nuevas.
Fertilización
Cuando una planta está en una maceta solo se recomienda su fertilización con abonos foliares. Estos vienen en líquidos y se aplican sobre la superficie de las hojas, que absorben a través de sus poros. Su efecto es rápido, pero menos persistente, por lo que debe abonar cada 15 días con estos tipos de abono.
No se aconseja la aplicación de abonos en granos sobre el suelo, por el peligro que puedan ocasionar quemando la raíz, debido al poco espacio de suelo, en general, que está limitado por la plantera. Hoy mismo puede agregar flores a su jardín.
En planteras chicas se pueden ubicar aquellas plantas que no desarrollen raíces profundas, como orquídeas, helechos, filodendros, potus, calas, azaleas, lirios e iris. Para ubicar palmeras, en todas sus variedades, ficus, cítricos u otros arbustivos, debe elegir planteras de mayor tamaño.
Tipos de macetas
Cualquier material puede servir como maceta para plantas, por ejemplo, aquí vemos las begonias y las santarritas enanas. La condición es que tenga un orificio en el fondo de la misma que permita la salida del agua, aplicada como riego o de la lluvia misma. Existen macetas hechas de cerámica, plástico, metal, vidrio, troncos de árboles, etc. Los materiales de mayor porosidad como cerámicas y troncos son mejores, pues permiten la exudación o salida de la humedad.
Preparación de una maceta
Asegurar el buen drenaje es fundamental cuando se habla de macetas. En el fondo de la maceta y sobre el orificio se coloca una rejilla de alambre bien fina, cuyo trazado debe ser más pequeño que el diámetro del orificio. Luego se colocan piedras gravas puede ser canto rodado pequeño que facilitarán el escurrimiento del agua. Estas no podrán obstruir la salida del agua por el orificio porque estarán por encima de la rejilla de alambre.
Sobre las gravas o piedritas se coloca un material geotextil, similar a una tela filtro, que permite la penetración o salida del agua, pero evita que pase la tierra y se mezcle con las piedritas, lo que generaría un barro sólido del que se alimentará la raíz.
El suelo
El suelo que se preparará en una maceta será en forma permanente, es decir, hasta el día en que se cambie a otra plantera, por ello debe ser el mejor suelo, consistente en una proporción de 3 partes de tierra gorda (no roja), una parte de abono orgánico, preferentemente humus de lombriz o gallinaza (estiércol descompuesto de gallina), bien mezclados. De esa manera asegura el desarrollo de las nuevas raíces.
¿Cuánto dura?
Debe cambiar el suelo de las macetas, cada 2 a 3 años, tiempo en el cual las raíces ya habrán crecido, ocupando todo el volumen del suelo y consumiendo completamente el material nutritivo preparado. Cuando se realice el cambio de suelo, se debe podar las raíces de la planta, para que generen otras nuevas.
Fertilización
Cuando una planta está en una maceta solo se recomienda su fertilización con abonos foliares. Estos vienen en líquidos y se aplican sobre la superficie de las hojas, que absorben a través de sus poros. Su efecto es rápido, pero menos persistente, por lo que debe abonar cada 15 días con estos tipos de abono.
No se aconseja la aplicación de abonos en granos sobre el suelo, por el peligro que puedan ocasionar quemando la raíz, debido al poco espacio de suelo, en general, que está limitado por la plantera. Hoy mismo puede agregar flores a su jardín.