16 de septiembre de 2007 - 09:09
Un país, dos sistemas
Este artículo tiene 18 años de antigüedad Para desilusión de millones de ciudadanos de Hong Kong, el avance a la democracia que en otros tiempos parecía inevitable resultó una decepción, y no solo en Hong Kong, sino también en Rusia, Irak y otros. La defensa del autoritarismo y el monopolio del Partido Comunista, manifestada por el presidente chino Hu Jintao, ponen en duda la permanencia de la democracia en la región. Diez años atrás, cuando Inglaterra devolvía Hong Kong a China muchos esperaban que Hong Kong se convirtiera en una democracia. No fue así. Por fortuna, el espíritu de la libertad no muere fácilmente como lo demuestran Taiwán, Corea del Sur, Singapur.