¿Sigue presente la Revolución Francesa?

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El 14 de julio de 1789 los franceses tomaron la fortaleza de la Bastilla, el antiguo régimen monárquico llegaba a su fin y las nuevas ideas acerca de la libertad y los derechos comenzaron a tener una correlación con la realidad. Este hecho fue posible ya que desde el siglo anterior filósofos y científicos se preocuparon de pensar acerca del fin que debían tener los poderes absolutistas y la posibilidad de crear una nueva forma de convivencia política y social.

La Ilustración nace con la idea de renovar a los individuos, liberarlos de la opresión oscurantista que representaban tanto la religión como las monarquías y señalarles un camino a seguir para conseguir el desarrollo pleno y diverso, sustentado por la ciencia y la libertad. La razón como instrumento podía servir para terminar con la ignorancia y el autoritarismo en el viejo continente o en cualquier parte de la Tierra. La filosofía ilustrada se hizo carne con la Independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa.

Lamentablemente, luego vino el régimen del terror, las tiranías latinoamericanos durante la formación de las nacionalidades y las dos guerras mundiales. La barbarie se hizo presente y la civilización de paz y amistad terminó formando grupos distintos que hasta ahora quieren monopolizar el concepto mismo de pacificación y seguridad internacional.

En nuestros días, si bien es verdad que el oscurantismo ya no tiene la preponderancia de antes ni el poder total, continúa haciendo imposible el relacionamiento de nuestra especie. Hace una semana, un grupo terrorista musulmán atacó un colegio secundario en el noroeste de Nigeria y masacró a alrededor de 30 estudiantes y un profesor, simplemente porque la escuela no compartía la visión musulmana fundamentalista.

El viernes pasado se recordó el “Día Internacional de Malala”, promovida por la ONU, para recordar la falta de educación en varias partes del mundo, pero en especial para evidenciar la discriminación y persecución que sufren las niñas que desean estudiar en territorios dominados por extremistas del islam. La adolescente, que cumplió 16 años, fue baleada el año pasado en Pakistán por una tribu de talibanes que se opusieron a su campaña de exigir educación para las mujeres.

“El 9 de octubre de 2012 los talibanes me dispararon en la parte izquierda de mi cabeza. Pensaron que la bala me silenciaría, pero fracasaron. Y entonces de ese silencio salieron miles de voces. Los terroristas pensaron que cambiarían mis objetivos y detendrían mis ambiciones, pero nada ha cambiado en mi vida, excepto esto: la debilidad, el miedo y la desesperanza han muerto; la fortaleza, el coraje y el fervor han nacido”, indicó la joven luchadora durante un discurso ante la ONU.

Mientras, en Paraguay, la fundamentalista nucleación cristiana Federación de Asociaciones por la Vida y la Familia (Fedavifa) se opuso recientemente a una educación sexual laica y científica en los colegios. Esto fue porque Fondo de Población de Naciones Unidas alertó sobre el alto número de embarazos precoces, que en el país sudamericano llega a más de 600 partos de niñas entre 10 y 14 años, que tienen cinco veces más riesgo de morir que cualquier mujer mayor que dará a luz. “Es preferible que una niña quede embarazada a que sea instruida para utilizar métodos anticonceptivos”, había manifestado Néstar Stark, líder de la organización católica.

Evidentemente, hemos avanzado mucho en materia tecnocientífica. Pero siguen quedando resabios de las eras oscuras de la humanidad. Y en este caso, las religiones y organizaciones dogmáticos han contribuido a establecer el statu quo, el desorden mental, la apatía y el atraso. Es bueno por ello, retomar la revisión de los orígenes de la civilización, los grandes pasos que dimos para conseguir los derechos y concebir un mundo mucho más diverso y abierto del que supuestamente tenemos ahora. El combate a la ignorancia no solo se ejecuta con educación, sino con la defensa misma de la libertad.

equintana@abc.com.py