23 de enero de 2005 - 09:01
La cruz, la espada y la bolsa
Este artículo tiene 21 años de antigüedad El tema de Puerto Casado se va complicando cada vez más. Lo que parecía ser al principio nada más que un problema económico, ahora se ha convertido -también- en un problema político, en un problema social y en un problema religioso. Cuando todos estos elementos se mezclan lo único que puede lograrse es un cóctel bastante peligroso.