Estado de tigresa del circo “Osvaldo Terry” es crítico

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La tigresa Tina, parte del lote de felinos propiedad del Circo Osvaldo Terry, está muy enferma. Meses atrás sufrió la amputación de una de sus garras, por una uña encarnada, y ahora es tratada por infecciones.

Emerson Aguilar, director del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, se refirió a la desidia de los propietarios del circo Osvaldo Terry, la familia Guasconi, por no responder a los llamados locales, lo que obligó a la Municipalidad capitalina a solicitar autorización judicial para sanitar a los felinos. “A nivel local ya se colaboró para que estos animales se adecúen a las normas internacionales para su salida del país, con la documentación y exigencias. Sin embargo, ellos (los del circo) siguen especulando”, añadió.

Por su parte, el doctor Diego Ayala Oviedo, veterinario de una firma privada, relató las dificultades legales y médicas que se tuvieron que superar para intervenir a la tigresa, que también ya está en edad avanzada (tendría unos 25 años). El profesional señaló que meses atrás, con el aval de la fiscala María Bernarda Álvarez, se tuvo que amputar una de las garras de Tina, debido a una uña encarnada. Luego contó que se detectó una herida en uno de sus muslos, además de problemas en uno de sus dientes.

Ambos estaban agusanados. Esta vez, con la autorización de la fiscal Cinthia Lovera, se recurrió a una anestesia general, porque no se tiene el expediente clínico de ninguno de los animales. Se le suministraron antibióticos y fluidoterapia (suero), además de realizársele un estudio hemo-hepático.

En tanto, la Secretaría del Ambiente sigue sin pronunciarse sobre esta situación, ya que aún es incierto si estos ejemplares se quedan o se van de nuestro país.

Indemnización

Durante la rueda de prensa convocada ayer por la Comuna, apareció Luis Alberto Rojas, quien dijo ser un extrapecista del circo. Aseguró que los animales están bien de salud y que la tigresa ya estaba “vieja”. Acotó que el dueño de los felinos, Osvaldo Guasconi, está enfermo y en la Argentina, por lo que no podía venir. Insistió en que el hombre se merecía una “indemnización”, aunque no pudo precisar en qué concepto.