Cuatro nuevos sacerdotes fueron ordenados por arzobispo Valenzuela

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Los diáconos Pedro David Vargas, Carlos Molina Santos, Francisco González y Álvaro Fernández recibieron ayer la consagración sacerdotal, durante una misa que presidió el arzobispo de Asunción, Mons. Edmundo Valenzuela. Tres de los cuatro nacieron en otros países. Los mismos ya están trabajando en la evangelización en las parroquias.

“La Iglesia está de fiesta” se dice cuando un obispo ordena un sacerdote. Y en realidad ayer se vivió una fiesta en la Catedral Metropolitana, cuando la Arquidiócesis presentó cuatro nuevo sacerdotes, tres de ellos nacidos en otros países y un compatriota. La consagración fue festejada con cerrados aplausos de una multitud que llenó el principal templo capitalino.

Fue durante una misa que estuvo presidida por el arzobispo metropolitano de Asunción, Mons. Edmundo Valenzuela, y concelebrada por el arzobispo emérito, Mons. Pastor Cuquejo, y numerosos sacerdotes. Entre la multitud estaban también los familiares de los consagrados que llegaron a nuestro país desde República Dominicana, El Salvador y Colombia.

Los consagrados que ya están trabajando en las parroquias capitalinas y en Luque, pertenecen al movimiento internacional Redemptoris Mater, que a través de un bolillero elige en Italia el destino de los candidatos.

Pedro David Vargas Pérez es dominicano. Dijo que sintió el llamado de Dios para ser sacerdote.

Carlos Enrique Molina Santos es salvadoreño. Él afirmó que se dedicará a la evangelización.

Francisco Eduardo González Pimentel es colombiano. Dijo que seguirá trabajando con los jóvenes porque actualmente ya es asesor espiritual en la parroquia Espíritu Santo.

El cuarto sacerdote es nuestro compatriota Álvaro Rodrigo Fernández Ocampos. Él fue funcionario público, luego estudió diseño gráfico y, finalmente, se decidió por la vida consagrada porque sintió el llamado de Dios a servir a los demás.