Bañado Sur se encuentra vulnerable porque nadie respeta la cuarentena

Este artículo tiene 5 años de antigüedad
Niños del bañado corretean por las calles de tierra sin respetar la cuarentena. Muchos no son controlados por ningún adulto.
Niños del bañado corretean por las calles de tierra sin respetar la cuarentena. Muchos no son controlados por ningún adulto.

Habitantes del Bañado Sur están en constante movimiento y no se respeta el aislamiento social. Muchos necesitan en demasía salir a trabajar y otros se sientan frente a sus casas a tomar tereré con los vecinos.

La zona conocida como Bañado Sur de Asunción, que se compone por los barrios Tacumbú y Santa Ana, se encuentra muy vulnerable ante el contagio del covid-19, debido a que en el sitio se puede ver que no se respeta la cuarentena. Al recorrer, por ejemplo, por la calle principal Urcisino Velazco, se puede observar gran cantidad de movimiento de autos, motos, motocarros y personas caminando.

Varios alegan estar trabajando ante la necesidad, como por ejemplo repartiendo productos a comercios, haciendo delivery y en especial reciclando.

Este es otro factor importante, ya que cuanto uno entra más a las calles transversales y sigue las calles de tierra, encuentra viviendas cada vez más precarias, con basura, y elementos a reciclar en sus patios, de manera totalmente insalubre.

Los niños juegan por ahí sin mucho control y cuando un vehículo se acerca, corren hasta el mismo ilusionados esperando a que sea un móvil que reparte víveres. “ Pensé que traías comida”, dijo una niña cuando el automóvil de ABC pasaba por su casa. Otros menores recorren las casas pidiendo comida a vecinos, o que estos le conviden frutos de sus árboles.

Entre algunas casas situadas en los caminos de tierra, se puede encontrar vecinos cocinando en sus veredas, aportando cada uno lo que tiene, formando ollas populares.

Otros vecinos, en cambio, se encierran en sus casas, cumpliendo la cuarentena con miedo. Hay muchas personas de la tercera edad que sí se quedan en sus hogares, pero ya casi no les quedan insumos, relataron a ABC.

Finalmente, grupos vecinales, con la Iglesia se organizaron para colocar carteles en los portones de sus hogares apoyando el “Quedate en casa”, tratando de generar consciencia entre quienes no están respetando la cuarentena.

Paradójicamente, frente a estos carteles, hay gran tránsito de personas e incluso vecinos se sientan a charlar en las veredas de enfrente. Miran a la gente pasar, comparten tereré, entre otros.

Durante nuestro recorrido no visualizamos ninguna patrullera policial ni otro efectivo de las Fuerzas Públicas para advertir del peligro.