Los motociclistas accidentados llenaron la sala de urgencias del hospital de San Ignacio este sábado y domingo. Los médicos nuevamente se vieron en una crítica y desesperante situación por la cantidad de pacientes que llegaban de todos lados.
Afortunadamente, los percances no dejaron víctimas fatales. En total se registraron más de tres accidentes en la zona céntrica de la ciudad. La falta de más profesionales, insumos hospitalarios y ambulancia son las dificultades que pasan los pocos profesionales que se quedan en la urgencias del hospital durante los sábados y domingos.
Varios pacientes con problemas respiratorios, entre ellos criaturas, se vieron obligados a esperar durante varias horas para ser atendidos, ya que los profesionales tuvieron que priorizar la situación de los motociclistas accidentados.
Alcohol y velocidad
Según los intervinientes, los protagonistas de los accidentes de tránsito este fin de semana último en su mayoría fueron los conductores alcoholizados, que con total imprudencia salen en horas de la noche a circular por las calles.
A pesar de un control constante por las principales avenidas de la ciudad de los inspectores municipales y la Policía Nacional, los accidentes ocurren a diario en la comunidad.
