ÑACUNDAY (Silvia Sosa, de nuestra redacción regional). Casi un kilómetro de desmonte fue hallado y hay cinco procesados con relación al hecho.
La intervención realizada ayer en el Parque Nacional Ñacunday estuvo a cargo del abogado José Alarcón, asistente de la fiscal de Iruña, María del Carmen Meza, acompañado de agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO). Los depredadores instalaron aserraderos en medio del parque y no abrieron picadas, sino carreteras por donde ingresaban para extraer las maderas trabajadas.
En todo el trayecto hasta llegar al punto central de la extracción se observaban árboles de pequeño y gran porte que fueron derribados. Algunos fueron aserrados, pero otros fueron abandonados.
Las especies de árboles nativas que constituyen la diversidad forestal del parque y que fueron objeto de la criminal acción de los depredadores son cedro, yvyra pytâ, lapacho y peterevy. Todas estas especies están actualmente protegidas por encontrarse en peligro de extinción.
La depredación fue descubierta hacia la margen izquierda del río Ñacunday y linda con la colonia Itaipyte, de este distrito. Está ubicado a 15 km del asentamiento de los carperos dirigidos por Victoriano López.
Alarcón explicó que el operativo comenzó el miércoles, con la detención en flagrancia de cinco personas. Ayer a la mañana debieron comenzar la incautación y traslado de las evidencias desde el monte hasta la fiscalía de Iruña.
Detenidos
En el primer día del operativo fueron detenidas cinco personas, identificadas como Nazario Encina, Ramón Vallejos, Primitivo Acosta, Gustavo Espínola y Esteban Damián Vallejos. Todos ellos están procesados y con medidas sustitutivas por perjuicio a la reserva natural, según Alarcón.
