Hijo de inmigrantes alemanes, nació y creció en Bella Vista, donde ahora descansan sus restos. “El viernes a la mañana le canté algunas canciones que a él tanto le gustaban”, comentó su sobrina, Karin Raatz, directora de música en Bella Vista. Don Lauro fue un pionero en la industrialización de la yerba mate en el departamento. El primero en envasar con su propia marca, en aquellos antiguos paquetes de papel madera de color marrón. Fundó la empresa familiar, en la que con su esposa Sara Ulrich habían establecido un almacén de ramos generales, y posteriormente la fábrica yerbatera, que es ahora un museo privado donde se atesoran más de 60 años de historia de la comunidad de Bella Vista. La empresa Lauro Raatz SA fue premiada como líder en su rubro con el galardón internacional Bizz 2018, por parte de World Confederation of Businesses “Worldcob”.
Lauro Raatz, su legado
BELLA VISTA, Itapúa (Juan Augusto Roa). “Solamente dos cosas caen del cielo, las bendiciones y la lluvia, el resto hay que hacerlo”, era una frase que gustaba pronunciar a don Lauro Raatz, un empresario forjado en el trabajo duro y tesonero, con el que fundó un imperio económico familiar: la yerbatera Pajarito. Don Lauro, como se lo llamaba afectuosamente, dejó de existir el viernes último, a la edad de 91 años, por causas naturales. Era célebre por su incansable disposición al trabajo, metódico, disciplinado, de carácter fuerte, había nacido el 12 de marzo de 1927.
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