Garantizó que cuenta con pruebas para defenderse de las acusaciones respecto al gasoíl contaminante, pese a que existen documentos que prueban los altos niveles de azufre en el combustible ingresado al país. Escobar aseguró que “con toda tranquilidad vamos a rebatir todo” y adelantó incluso que ordenará analizar todos los tanques de la estatal para demostrar que el producto almacenado se ajusta a los niveles tolerables de azufre, de 2.500 partículas por millón (ppm). Anunció que igualmente se realizará una auditoría interna y todo el personal involucrado en el manejo de los cargamentos será sometido a sumario.
Nunca se vendió
El titular de Petropar reconoció que en abril pasado llegaron dos barcazas con gasoíl con altísimo volumen de azufre, pero aclaró que se “solucionó el problema” mezclando esta carga con combustible con niveles normales del elemento cancerígeno. “Petropar nunca vendió gasoíl con alto contenido de azufre. Somos los únicos que garantizamos la calidad del combustible hasta el portón de Petropar”, enfatizó.
Preguntado por qué la petrolera aceptó la carga irregular de las dos barcazas, Escobar indicó que ya no podía devolverse el producto. “No podés devolver ese gasoíl, ya tenía que descargarse”, explicó, aunque aclaró que se pagó menos por la carga con niveles elevados de azufre.
Escobar admitió que no sería la primera vez que la estatal recibe cargas con niveles de azufre superiores al establecido. Según los documentos a los que accedió el diario ABC Color, Petropar recibió cargas con niveles de azufre de hasta 6.700 ppm, que fueron calificados como criminales por los especialistas.
