En Itaipú alterna la corrupción desembozada con la encubierta

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La corrupción es un monstruo de incontables cabezas. En las binacionales, a plena luz del día, alterna el latrocinio desembozado con las formas encubiertas de escamotear la cosa pública. Los archivos de los diarios atesoran valiosos ejemplos del primer caso: el tristemente célebre "Factor K", las rutas de cuatro pisos, son apenas algunos de los botones de ese muestrario de la desvergüenza.