07 de marzo de 2004 - 09:03
En Itaipú alterna la corrupción desembozada con la encubierta
Este artículo tiene 22 años de antigüedad La corrupción es un monstruo de incontables cabezas. En las binacionales, a plena luz del día, alterna el latrocinio desembozado con las formas encubiertas de escamotear la cosa pública. Los archivos de los diarios atesoran valiosos ejemplos del primer caso: el tristemente célebre "Factor K", las rutas de cuatro pisos, son apenas algunos de los botones de ese muestrario de la desvergüenza.