El sector de supermercados espera que los entes del Gobierno tengan un rol más firme en el control a los comercios informales, que son los que mayormente se benefician con este reajuste del salario mínimo, ya que los sueldos que pagan a sus trabajadores están por debajo de lo que establece la ley, sumado al ingreso de productos de contrabando que sigue impactando en la competitividad frente de los comercios legales, detalló ayer el titular de Capasu, Alberto Sborovsky Riveros.
El empresario explicó que el sector de supermercados en particular decidió absorber el reajuste de G. 80.577 al salario de los trabajadores, considerando la desaceleración económica que se viene registrando. Según explicó, los supermercados vienen arrastrando deterioro en las ventas y fuerte caída del consumo. “En el caso específico de los supermercados, hay un consenso de no trasladar a los precios de los productos, con el fin de mantener una política de sensatez y preservar las ventas”, afirmó Sborovsky.
Según reportes oficiales del Banco Central, el Estimador de Cifras de Negocios (ECN) que mide el promedio de ventas registró una caída de 3,2% entre enero y abril. En abril específicamente se registró una retracción de 6,8% en las ventas de distintos rubros.
El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, firmó el decreto que establece el aumento del salario mínimo en 3,8% que en valores representa G. 80.277, que rige desde este mes de julio. La decisión fue anunciada este lunes a través del decreto N° 2.046.
Con este ajuste, el sueldo mínimo pasa a G. 2.192.839 desde G. 2.112.562, que estaba vigente anteriormente; mientras que el jornal diario quedó establecido en G. 84.340, frente a G. 81.252.
Cabe señalar que la Ley 5.764/2016 estipula la revisión anual en función a la inflación acumulada a partir del último incremento, en comparación a la normativa anterior, con la que había que esperar que la inflación llegue al 10% para realizar el reajuste. Los pagos de los sueldos con el nuevo monto ya deben regir desde este mes de julio.
En todo el país, aproximadamente 430.000 trabajadores son los que perciben el salario mínimo, que llega apenas al 13% de la población ocupada a nivel nacional (3.314.109 trabajadores), según datos oficiales.
Sin embargo, al modificarse el sueldo base, también afecta indirectamente a otros rubros anexados a este indicador, como las tasas, multas y aranceles judiciales, municipales y escala de honorarios.
Disconformidad en gremio
Representantes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT-A) manifestaron su rechazo al reajuste salarial decretado por el Poder Ejecutivo. Señalan que es insuficiente y que no condice con el costo de vida actual de los trabajadores y que es una burla el reajuste en G. 80.277.
El citado gremio que representa a los trabajadores sostiene que el salario mínimo debe rondar entre
G. 2.800.000 y G. 3.000.000 para que el trabajador pueda cumplir con sus necesidades básicas.
El reajuste es anual y se determina en función a la inflación acumulada desde el último aumento.
