Entre pelota, pluma y maldición

Al decir “El arquero poeta” uno no tarda mucho en saber que se habla de Artemio Gualberto Villanueva Paolisso (11 de setiembre de 1945), exarquero de Cerro Porteño, la selección nacional y varios equipos colombianos. Al dejar la pelota mostró sus cualidades literarias, fue columnista de nuestro diario, autor de revistas y libros, todos sobre el deportes, y también se lo vincula con una supuesta maldición contra el Independiente de Medellín de Colombia.

Entre pelota, pluma y maldición
Entre pelota, pluma y maldiciónArchivo, ABC Color

Artemio Villanueva primero sobresalió como referente de estupendas campañas del equipo de Cerro Porteño, como aquel “Ciclón del 70 arrasa”, defendió el arco de la selección paraguaya en campeonatos Sudamericanos y Eliminatorias, estuvo seis temporadas en clubes de Colombia, donde se lo arrima a una rara historia de maldición al DIM.

Luego de recorrer su foja deportiva, aparece lo de una estupenda etapa de autor de varias revistas, libros todos relacionados al fútbol, fue columnista del diario ABC Color, en cuyas páginas pasaron por varios años entrevistas a referentes jugadores de nuestro medio, fue analistas de los rendimientos de los goleros fechas tras fechas del torneo y también incursionó en la dirección técnica como preparador de goleros. Tiene en su haber las revistas “Los grandes de ayer” y el libro “Lo que fue y es el Deporte” y esas obras más lo rico de su historial los llevó a la tumba el 2 de agosto de 2010 cuando un fulminante infarto le afectó.

Artemio escribía versos y atajaba en un equipo histórico de Cerro Porteño, por lo cual se ganó el mote del arquero “poeta”.

Villanueva fue integrante de nuestra familia y a pesar de que muchos lo recordaron en las historias de los clásicos contra Olimpia por aquellos cinco goles que le marcó Arístides del Puerto, en un amistoso en enero del ‘71, que terminó 5-3 a favor de los Franjeados, el “poeta” también ostenta un récord de 862 minutos de valla invicta, en la temporada del ‘68.

A propósito del famoso 5-3 del 7 de enero del ‘71, en una nota en 1998, Artemio comentó: Nosotros estábamos en plena pretemporada, mientras que Olimpia venía en ritmo. No es una excusa, porque Arístides del Puerto estuvo en una noche espectacular esa vez. Pero, nosotros trotábamos todos los días desde la Avenida 5ª hasta Itá Enramada, donde trabajábamos en agua y en arena”.

Agregó: Estábamos todos duros y surgió ese partido, por la Copa ABC Color, que de todas formas fue un partidazo, donde Cerro no se quedó atrás, porque también marcamos tres goles. En el ‘68 me tocó mantener un récord de casi diez partidos con la valla invicta, 862 minutos, para ser más preciso, que se rompió justamente en un clásico, con el gol de cabeza que me marcó, ya en el segundo tiempo. Apolinar Paniagua.

Villanueva siguió recordando: “En el ‘68 quedamos segundos, detrás de Olimpia, pero en el ‘69, en la primera etapa de la Copa Libertadores, le ganamos 4-1 en su propia cancha el primer partido y cuando íbamos a jugar la revancha, en todas sus declaraciones los olimpistas decían que nos iban a golear. Julio ‘Bocha’ Gómez me hizo el primero (en el desquite), pero luego empatamos y terminamos ganando nuevamente 2-1. Ese año, casi llegamos a la semifinal de la Copa. Teníamos que ganarle acá a Universidad Católica de Chile y empatamos cero a cero. Además de subcampeonatos, gané con Cerro los títulos del ‘66 y del ‘70”.

La consagración en aquella noche de octubre frente a River Plate, en el estadio Defensores del Chaco, el Ciclón dirigido por el brasileño Marcos Pavlovsky jugó con Artemio Villanueva; el argentino Héctor Rubén Santamaría, Justiniano Enciso, Antonio Gavilán y Valentín “Pachanga” Mendoza; Mario Jacquet, Carlos de los Santos Jara Saguier y Saturnino Arrúa; Pedro Alcides Bareiro, Hugo “La Aplanadora” González y Severiano “Taladro” Irala.

Los goles azulgranas lo anotaron Hugo González, Severiano Irala, en el primer tiempo, y Saturnino Arrúa, de penal, lo que motivó el retiro del equipo del Kelito disconforme con el penal cobrado en contra.

El árbitro fue José Romei y la campaña de Cerro en 1970 fueron 24 encuentros, ganó 16, empató siete y perdió una sola vez, marcó 38 goles, encajó 12, sumó 39 puntos. Así irrumpió “El Ciclón del 70 arrasa” en el firmamento futbolístico, hace 50 años.

Artemio Villanueva jugó Cerro Porteño en la década del ‘60, su buen rendimiento lo llevó a la seleccionado nacional y disputó el Sudamericano de Uruguay 1967 y las Eliminatorias del Mundial de fútbol México [70. Custodió el arco paraguayo en 21 partidos y su buen desempeño le valió una transferencia al fútbol colombiano, donde jugó desde 1973 hasta 1978.

En Colombia militó en los equipos Independiente Medellín, Quindío y el Bucaramanga, equipo por el que fichó en 1976.

@micacere

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