El jugador germano protestó una acción que vio mala al árbitro sueco Mohamed Lahyani y que la tecnología la dio a favor del español. A pesar de la imagen que mostró la cámara para reflejar la señal del impacto de la pelota, Zverev le dijo al juez que bajara a comprobar que tenía razón y que el tiro de Davidovich se había marchado notablemente fuera.
Lahyani rechazó bajar de su silla y comprobarlo porque, con el sistema electrónico no hay lugar a la duda, teóricamente. "Si el sistema no funciona deberías ir a verla", dijo Zverev.
El juez de silla respondió: "El sistema es el mismo para los dos", en la jugada del décimo juego del segundo set con 5-4 para el alemán y el saque para el español.
Ante la impasibilidad de Lahyani, Alexander Zverev se dirigió a su silla, abrió su raquetero y sacó su teléfono móvil. Fue a donde estaba la marca del bote del tiro, fuera de la línea, y la fotografió.
La situación terminó con una amonestación del árbitro hacia el alemán por conducta antideportiva.
