Noya, que había marcado el mejor tiempo en la clasificatoria con 5.647, rozó incluso el metal dorado, pero cayó en semifinales y en la lucha por el bronce en sendos duelos tremendamente igualados ante el polaco Martin Dzienski y el francés Guillaume Moro.
En octavos de final se deshizo del checo Jan Kriz (5.939-6.414) y en cuartos al italiano Alessandro Boulos (5.672-5.752) y en semifinales, pese a que comenzó mejor, cedió ante Dzienski, campeón mundial en 2016 y bronce en los pasados Europeos (5.513-5.452).
Se tuvo que jugar después el bronce contra Moro, que había caído ante el gran favorito y defensor del título, el ucraniano Danyil Boldyrev. El español también arrancó mejor pero el francés se acabó imponiendo (5.658-5.551).
El oro fue para Boldyrev, que aprovechó un error de Dzienski en la final, y ganó con claridad (5.586-6.245).
En categoría femenina, dominada de forma absoluta por las representantes polacas, la victoria fue para Aleksandra Miroslaw, que derrotó en la final a Aleksandra Kalucka, cuya hermana Natalia, que no pudo defender el título, se adjudicó el bronce ante Patrycja Chudziak.
