Un 36% de los entrevistados piensan en cambio que acoger el Mundial que comienza en Brasil en menos de 70 días tiene más ventajas que perjuicios.
Las proporciones entre unos y otros son similares cuando la pregunta refiere a los efectos del torneo sobre los propios entrevistados: 49% dicen que les acarreará inconvenientes, 44% ventajas, y un 20% no opina.
El resultado general del sondeo difiere del realizado a fines de junio de 2013, en plena revuelta social durante la Copa Confederaciones: un 48% de los brasileños veía más ventajas en la Copa de manera general (contra 44% actualmente).
“Ahora, fuera del clima de protesta, esta crítica a la realización del Mundial ha crecido”, estima Mauro Paulino, director general del instituto de sondeos Datafolha.
“Es un resultado importante, ya que antes la gente estaba más dividida”, añadió.
Sin embargo, son más los entrevistados que están a favor de realizar la Copa en Brasil (48%) que los que están en contra (41%). Las proporciones en febrero de 2014 eran de 52% y 38% respectivamente.
Un sondeo anterior, publicado el 24 de marzo, indicaba que una mayoría de los brasileños (54%) consideraban que el torneo será “regular”, “malo” o “muy malo”.
Un 82% de las personas interrogadas manifestaban de todas maneras su intención de seguir los partidos.
Otra encuesta, publicada el 24 de febrero, dio cuenta de una corta mayoría (52%) favorable a las manifestaciones llevadas a cabo en junio de 2013. Solo un 32% respaldó la realización de manifestaciones durante el Mundial.
Brasil fue sacudido por una revuelta social histórica durante la Copa Confederaciones, con choques violentos entre manifestantes y la policía.
Las protestas estaban centradas en el alza del precio del transporte, pero esta reivindicación se extendió luego a pedidos de mejora de otros servicios públicos como educación y salud, el fin de la corrupción en la dirigencia política y la denuncia del colosal gasto público generado por el Mundial (unos 11.000 millones de dólares).
