Alberto Contador gana un Tour de Francia atípico

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Los mismos organizadores del Tour de Francia, que desde siempre había sido considerada como la carrera ciclista la más importante del mundo, de un punto de vista deportivo y mediático, ensuciaron a su propia carrera por querer, cueste lo que cueste, acusar de todos los males al mundillo del ciclismo en general y a los ciclistas en particular, excluyendo de su prueba a los que nada más sospechaban de utilizar productos dopantes, antes que una prueba concreta pueda corroborar sus acusaciones, y echando la responsabilidad de todos los problemas relativos al dopaje sobre la UCI, acusándole de no efectuar un número suficiente de controles cuando una parte de los corredores que componen el pelotón fueron tratados como verdaderos ratones de laboratorio que tenían que pasar control