Este es uno de los motivos por los que tenemos tremendos raudales en la ciudad.
Las personas que arrojan los desechos aprovechando las lluvias deberían pensar en que calles más abajo hasta llegar al río hay otras que se ven afectadas por la falta de conciencia ciudadana.
Los desechos deben ser depositados en forma adecuada por todos, empezando por los frentistas, los tran seúntes y los automovilistas para tener una ciudad más ordenada.
Pequeños actos hacen grandes diferencias.
Daniel Knecht
