22 de enero de 2026

El presidente de la República Santiago Peña acelera la integración entre Salud Pública y el IPS bajo un discurso de eficiencia administrativa. Sin embargo, el plan enfrenta un rechazo masivo de los aportantes, quienes denuncian la inconstitucionalidad de la medida. Mientras el Gobierno busca unificar recursos, los asegurados advierten que la apertura del sistema a no aportantes provocará el colapso definitivo de la previsional.

PILAR. Pacientes del Instituto de Previsión Social (IPS) expresaron su indignación por la escasez de profesionales en el área de urgencias y la imposibilidad de realizar estudios ecográficos debido a fallas en los equipos. La directora del hospital reconoció limitaciones por las vacaciones del personal médico y confirmó que las camas de terapia intensiva están totalmente ocupadas.

Los pacientes, especialmente jubilados y personas con movilidad reducida, califican de “insensible” la exigencia de autorizaciones ante escribano público para el retiro de medicamentos por terceros en las farmacias del IPS. Solicitan alternativas gratuitas y denuncian que, tras superar las trabas administrativas, se enfrentan al desabastecimiento de fármacos.

Asegurados del IPS denuncian una crisis por falta de medicamentos cardíacos esenciales en distintos puntos del país, desde Asunción hasta Hernandarias. Mientras los pacientes enfrentan meses de desabastecimiento, el seguro social admite debilidades logísticas y culpa a las protestas en licitaciones en curso. Prometen mejoras mediante una nueva unidad de monitoreo de stock.


El Instituto de Previsión Social anunció la aplicación del reajuste anual del 3,1 % para jubilados y pensionados, vigente desde enero de 2026. La medida alcanza a más de 88.000 beneficiarios y ya cuenta con un calendario oficial de pagos según cada entidad bancaria.