Aún sin ser ampliamente superior a la visita, Libertad logró un triunfo contundente sobre Nacional y nuevamente apunta alto en el campeonato.
Por encima de los recursos que se sabe posee Libertad, capaz de volcar un partido a su favor por peso y jerarquía de sus jugadores, lo que inclinó la balanza ante los tricolores fue el hecho de contar con un goleador de estirpe como Sasá.
Todo iba muy parejo e incluso no se produjeron muchas acciones de peligro frente a los arcos en el primer tiempo.
Es más, el arquero Rodrigo Muñoz tuvo más trabajo que su colega Juan Espínola en esa etapa, como la tapada en última instancia cuando el ariete tricolor Cristian Colmán remató dentro del área ante el achique del arquero, quien quedó sentido por el impacto de la pelota.
Solo se esperaba el final del primer período, cuando Antonio Bareiro frotó la lámpara y salió el genio. Con habilidad Bareiro dejó atrás a Miers y a Miño, en diagonal hacia el arco. El centro bajo buscando a Sasá y el goleador en lo suyo, para empujar la pelota ante el cruce de Coronel y la salida presurosa del arquero Espínola, a los 45’.
La sensación era que Libertad no fue más que Nacional para llevarse la ventaja parcial.
Luego, el desarrollo de la segunda fracción, los cambios, el poco poder ofensivo académico y la inspiración goleadora de Salcedo, hicieron el resto, para que el resultado final fuera de un contundente tres a cero, a cargo de Sasá, quien regó la huerta con goles.