Moriche es el nombre de un tipo de palma que crece desde la cuenca amazónica hasta la isla de Trinidad (Caribe). Para algunos pueblos indígenas es considerada como la “planta de la vida”. Moriche es también el nombre elegido por María Clemencia Pérez de Leoz para una de sus empresas de portafolio.
Lea más: Offshores “se deben observar con detenimiento”, advierten
“Moriches Holding Limited” se llama la empresa de portafolio creada en 2005 en las Islas Vírgenes Británicas (BVI, por sus siglas en inglés) y ligado a la colombiana María Clemencia Pérez Muñoz, viuda de Nicolás Leoz, expresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y señalado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos como uno de los hombres claves en el escándalo de corrupción de la FIFA destapado en 2015.
Dos años más tarde, en 2007, el matrimonio Leoz Pérez crearía en Bahamas otras dos empresas de portafolio que fueron utilizadas para mover unos US$ 27 millones, según fue revelado en 2020. Una mano derecha de la empresaria Pérez de Leoz afirmó que la firma fue creada con la única finalidad de mantener cuentas en un banco en Suiza investigado por lavado de dinero.
Moriches fue registrada en el paraíso fiscal el 9 de marzo de 2005 a través del bufete Trident Trust Company (BVI), una firma que en su página web se describe como un “un proveedor independiente líder de servicios corporativos, fiduciarios y de administración de fondos para el sector de servicios financieros en todo el mundo”.
Así lo revelan documentos que forman parte de la filtración conocida como “Pandora Papers” y que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) compartió con medios de todo el mundo entre los que se encuentra ABC Color.
Primeros sobornos
De acuerdo con investigaciones judiciales, para la época en la que Clemencia Pérez de Leoz registró Moriches en las BVI, su esposo ya había empezado a recibir coimas por parte de un antiguo asociado de la FIFA, la empresa International Sports and Leisure (ISL), firma que fue creada para comercializar algunos eventos deportivos relacionados con la FIFA y que tuvo su principal marco de operaciones en América Latina.
El dirigente paraguayo había sido mencionado ya en un juzgado de Suiza en 2008, donde se reveló que solo en ese año había recibido US$ 130.000. Tiempo después, la BBC británica terminaría mencionando que Leoz llegó a cobrar US$ 730.000 en concepto de sobornos.
La Comisión de Ética de la FIFA confirmaría en 2013 que Leoz recibió pagos de la empresa y éste terminaría renunciando a sus puestos en la matriz del fútbol mundial y en la Conmebol tras ese escándalo.
Si bien el caso tomó estado público recién en 2013, los pagos se habían realizado hasta 2001, año en el que ISL se declaró en quiebra por deudas impagables. Los datos señalan que la empresa habría repartido unos US$ 100 millones en pagos de coimas.
Poco movimiento
Cuando se registró Moriches Holding, se estableció que el capital autorizado era de US$ 50.000. Como única accionista fue registrada María Clemencia Pérez, quien a su vez aparecía como “directora” de la empresa de portafolio junto a la firma WNS Limited, que declaró dirección en la sede de Winterbotham en Nassau, Bahamas.
The Winterbotham Trust Company Limited afirma en su página web ser un banco y broker especializado en la provisión de servicios de administración para individuos, compañías e instituciones financieras. La oficina de esta firma en Montevideo, Uruguay, fue la encargada de gestionar la firma de portafolio de Clemencia Pérez.
Los documentos y correos muestran un escaso movimiento de la empresa. En agosto de 2015, luego de que saltara el escándalo del FIFA-Gate que tenía a Nicolás Leoz como uno de sus principales protagonistas, desde la oficina uruguaya de Winterbotham solicitaron a Trident Trust un certificado de incumbencia de la offshore de la esposa del dirigente deportivo.
Escándalo, derrotas y movimientos
Moriches no volvió a registrar mayores movimientos hasta abril de 2017. En aquellos días, la justicia de Estados Unidos ya había solicitado a Paraguay la extradición de Nicolas Leoz por sus vínculos con el escándalo del FIFA-Gate. El proceso estaba abierto en nuestro país y ya había sufrido sus primeras derrotas judiciales.
En abril de 2017, una mujer de nombre de Noemi Álvarez se puso en contacto con los empleados del bufete Trident Trust de las Islas Vírgenes Británicas para solicitar la actualización de los documentos de la offshore.
Álvarez revela que Winterbotham había renunciado a seguir como agente registrado de la firma y que ella asumiría el papel, atendiendo a que se trataba de la “persona de confianza” y encargada de las “recomendaciones financieras” de Pérez.
En concreto, Álvarez solicitó que el bufete remitiera un “Certificado de Incumbencia” y un “Certificado de Buena Conducta”. El último documento habitualmente es emitido por alguna autoridad competente para avalar que las empresas se encuentran en condiciones para realizar actividades comerciales. En los correos, aseguran que los documentos eran para ser entregados a una entidad financiera.
Los movimientos coinciden con el inicio del proceso de extradición de Nicolás Leoz a Estados Unidos, donde debía afrontar cargos penales por crimen organizado, lavado de dinero y fraude de fondos. Apenas unos días antes, el juez Humberto Otazú había rechazado un recurso de reposición planteado por la defensa de Leoz contra el plazo establecido para contestar el pedido de extradición que había sido remitido a nuestro país.
En medio de esa situación, comenzó a moverse intensamente la empresa de portafolio de la esposa del exdirigente deportivo.
Cuenta en Suiza
En el intenso intercambio de correos, el bufete Trident Trust solicitó reiteradamente aclaraciones sobre la offshore de Pérez, su actividad económica y el fin que se daría a la empresa de portafolio. “Por favor proveer detalles del producto de inversión”, solicitaron.
Ante las consultas, la mano derecha de Pérez reveló que la única finalidad de la empresa era la de ser propietaria de una cuenta bancaria en Suiza. “Moriches Holding Limited fue creada solo para poseer cuentas bancarias y portafolios de inversiones. Es un vehículo de inversiones a través de cuenta bancaria actualmente en el BSI Bank, Suiza”, escribió Noemí Alvarez.
Dudas sobre nacionalidad y millonarios “negocios”
El intenso intercambio de correos revela que Clemencia Pérez tuvo que responder sobre el origen de los fondos, el rubro al que se dedicaba y hasta sobre su nacionalidad.
En concreto, el bufete Trident Trust pidió a la mano derecha de Pérez de Leoz mayores detalles sobre su actividad económica. Esto debido a que en algunos formularios la hicieron figurar como “empresaria”.
“Por favor proveer detalles adicionales de la ocupación de la directora, aclarando a qué tipo de negocio está dedicada como empresaria”, solicitaron desde el bufete en el mismo correo que pidieron detalles sobre la finalidad de la firma de portafolio.
Como respuesta, la asistente de Pérez remitió una carta en la que describe millonarios negocios en Paraguay. Allí asegura que la empresaria es dueña de la empresa “Laguna de Paz SA”, que es propietaria de 16 residencias y dos edificios de departamentos en barrios residenciales. Solo en alquileres, supuestamente la firma recibía un retorno anual de US$ 600.000.
Además, dijo que Pérez de Leoz era dueña de un gimnasio en la zona de Villa Morra que le generaba ingresos anuales por otro US$ 150.000.
Claramente, la asistente de Pérez no reveló los millonarios movimientos de fondos provenientes de sobornos y de desvíos de cuentas de la Conmebol, dinero que fue remitido a cuentas bancarias compartidas por Pérez con su difunto esposo. Tampoco relataron que diez propiedades de Laguna de Paz SA habían sido transferidas a la firma después de que se iniciara el proceso de extradición de Leoz a Estados Unidos.
Pérez tuvo hasta que aclarar su identidad y nacionalidad. Es que entre los documentos remitió dos pasaportes: uno colombiano y otro paraguayo. En el primero aparecía con su nombre de soltera: María Clemencia Pérez Muñoz, y con nacionalidad colombiana. En el segundo con el nombre de casada: Pérez de Leoz, y figuraba como paraguaya.
Contactada por ABC Color, Pérez dijo vía WhatsApp que no realizaría comentario alguno sobre su firma de portafolio.