Desde hace largos meses que la ciudad de Toscana vive sometida a estrictas restricciones, con bares y restaurantes cerrados, por lo que las personas solo pueden hacer pedidos por delivery.
Además, nadie puede trasladarse sin un justificativo laboral o de salud, y en ese país, a diferencia del nuestro, los controles sí son reales.
La psicóloga paraguaya Leticia Díaz, radicada en la mencionada ciudad italiana, comentó la desafiante experiencia que le toca vivir en el encierro, con un virus que tiene a la gente en permanente incertidumbre.
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En zona roja
La ciudad fue declarada en zona roja debido al elevado índice de contagios de la nueva variante.
Como estudiosa de la salud mental y terapeuta en línea de médicos trabajadores en la primera línea de terapia intensiva, la licenciada refirió que las personas se encuentran muy agotadas.
Como profesional le preocupa bastante el descuido que existe en materia de salud mental, pues, como es un área invisible del ser humano, se tiende a dejarla de lado, no dándole una importancia real.
Cuidar cómo nos tratamos
En este complicado escenario, que no se debe minimizar, la psicóloga señaló que es muy importante cuidar el ambiente en casa mientras permanecemos encerrados por las medidas de cuarentena estricta.
Además, aconsejó a las familias mantenerse serenas y cuidarse entre todos los integrantes del hogar. “Cuidar lo que hablamos, cómo nos tratamos, la exposición a las noticias. Es importante estar informados, pero también lo es reducir los niveles de estrés que dentro de la casa podamos controlar”, explicó.
Describió que en la actualidad muchas personas entran en pánico, pues buscan controlar lo incontrolable. “Cada uno está viviendo esto desde una posición distinta. Es demasiado importante ser empático, entender que el otro no está viviendo esto igual que yo; escuchar y ayudar desde donde podamos”, recomendó Díaz.
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