Argentina sufre una de las tasas de inflación más altas del mundo, con un acumulado de 36,2% para el primer semestre de este año, y la pobreza alcanza a 37% de la población.
Bajo las banderas de las organizaciones sociales y haciendo sonar tambores, los manifestantes se congregaron en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, donde el presidente Alberto Fernández se reúne con la ministra de Economía, Silvina Batakis, en medio de versiones de prensa que señalan que podría ser reemplazada o, incluso, que el gobierno nombraría un “superministro” del área económica.
“La pobreza nos ganó el país” , deploró Mónica Sulle, dirigente del movimiento Teresa Vive.
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El salario básico universal es reclamado desde hace semanas por estas agrupaciones que han sido cercanas a la coalición oficialista Frente de Todos (centro-izquierda) , pero que ahora se muestran más enfrentadas al gobierno conforme se deteriora la situación económica y social.
El monto que piden es equivalente a dos canastas básicas alimentarias para un adulto, unos 67.000 pesos (unos 490 dólares al tipo de cambio oficial) para todas las personas de bajos ingresos.
“Esta inflación que no para se traslada a la mesa familiar de todos los niveles sociales, pero en los sectores más pobres es una catástrofe”, dijo la dirigente Vilma Ripoll.
El país está comprometido con un ajuste fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el marco de un programa crediticio por unos 44.000 millones de dólares suscrito a principios de año para refinanciar un préstamo que el país contrajo en 2018.