JERUSALÉN (EFE). El grupo palestino disparó desde antenoche y durante la madrugada en seis ocasiones hacia Israel y cuatro de los lanzamientos fueron interceptados por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro, que activaron intermitentemente las alarmas antiaéreas en el sur.
El Ejército israelí, que destacó la “gravedad de estas acciones” en un comunicado, respondió con dos tandas de bombardeos entre la noche y mañana de ayer contra 15 infraestructuras del movimiento islamista palestino Hamás.
La frágil calma que puso fin el pasado miércoles a la peor escalada desde 2014, tras el lanzamiento de más de cien cohetes y proyectiles de mortero en menos de 24 horas por parte del grupo palestino; y la respuesta israelí con bombardeos contra 60 posiciones, volvió durante la jornada de ayer a la frontera pero dejó un aumento de la volatilidad.
“La próxima escalada en la Franja es solo una cuestión de tiempo. Sin aliviar sus problemas fundamentales, la situación allí continuará acosando a Israel”, afirmó el analista de Defensa israelí, Amos Harel, en un artículo publicado ayer por el diario Haaretz.
El Ejército también denunció las actividades terroristas de Hamás como “colocar granadas, lanzar artefactos explosivos, intentos de cruzar la valla de seguridad y dañar la infraestructura y los incendios en territorio israelí con cometas incendiarias y globos”.
Este viernes, el décimo consecutivo desde el 30 de marzo, continuaron movilizaciones palestinas junto a la línea divisoria, otra de las acciones promovidas por Hamás, intentando encubrir sus ataques como manifestaciones pacíficas.
Israel acusa a Hamás de “poner deliberada y metódicamente civiles en peligro” y de usar las movilizaciones para tratar de romper la verja, infiltrarse en el país y cometer ataques.
Fuerzas terrestres y aéreas de Israel llevaron a cabo ayer dos entrenamientos simultáneos en el sur del país, en medio de las tensiones con la Franja, si bien una portavoz castrense confirmó que se trata de “entrenamiento normal para mantener a las tropas preparadas y listas”.
El Ejército dijo que “está preparado para cualquier tipo de escenario y actuará en consecuencia” y, aunque no está interesado en una escalada, advierte que la situación depende de Hamás.